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Claro. A él, al genuflexo Clavijo, esto de la mierda no le molesta. Ya está acostumbrado. Y quiere que nos acostumbremos, también.

El tipo está en el Líbano. Que alguien me cuente que hace un sujeto que se dice "nacionalista canario" cantando las heroicidades de una unidad que, tenga donde tenga su base, es del ejército español. A ver qué tiene que ver el presidente de Canarias con las actividades militares españolas. Lo que pasa es que es muy sabroso un viajito -paga el pueblo- codeándose con altas personalidades y que le rindan a uno honores militares. Es la pulsión del mediocre, de sentirse importante.

Pero, lamentablemente, estas ridículas actividades de quien ocupa la presidencia del gobierno de Canarias gracias a campañas de comunicación pagadas con dinero que nadie sabe de dónde sale (o, mejor dicho, se sabe muy bien) y gracias a una ley electoral peor que la turca, se difuminan, cuando se comparan con la actitud miserable de quien pretende ocultar un grave problema de salud pública "no sea que la competencia lo aproveche para intentar que los turistas no vengan” al Archipiélago. 

Porque, para quién  no lo sepa todavía, el genuflexo Clavijo no tiene otra preocupación que la de que el turismo masivo crezca y crezca en Canarias: Porque esa es la misión que le han encomendado las empresazas, esas que son las únicas que se benefician del turismo y a las que el genuflexo Clavijo tanto quiere y tanto debe. Porque este tipo no piensa más que en el dinero, y por eso actúa como actúa, porque tiene la cara blindada con el mismo hormigón con que sepulta a las islas. 

Esta historia tenebrosa de las microalgas tiene varios aspectos, a cual peor. Primero, digan lo que digan los sedicentes científicos a sueldo del gobierno del genuflexo Clavijo, fuentes prestigiosas han demostrado la relación entre la aparición de estas microalgas y la mierda -literalmente, mierda, que nuestras islas arrojan al mar con las aguas sin depurar.

Segundo, estas algas, horribles de aspecto, repugnantes de olor, que proliferan en nuestros litorales, son perjudiciales.. La cosa es tan grave, que incluso alguno de estos científicos reconoce que, al menos, su contacto es "irritante". Pero no importa, el genuflexo Clavijo, en su miseria supina, se atreve a decir que "tenemos que acostumbrarnos a la presencia de estas microalgas".

Y tercero, lo pésimo. Lo que el genuflexo Clavijo intenta ocultar una y otra vez, con una irresponsabilidad exasperante. Aunque fuera cierto, que no lo es, que las microalgas no tengan nada que ver con los vertidos de mierda con las aguas sin depurar, la realidad es que estos vertidos se han generalizado. Las defecaciones de la gente canaria, más las de las y los turistas, esos catorce millones que nuestras islas tiene que soportar para el beneficio de las empresazas, toda esa mierda, junto con toda la que genera la actividad humana, va a parar al mar. Que me diga el genuflexo Clavijo, esté en el Líbano haciéndose el hombre de estado o donde esté, que la mierda no contamina.

Claro. A él, al genuflexo Clavijo, esto de la mierda no le molesta. Ya está acostumbrado. Y quiere que nos acostumbremos, también.