15.4.2019

chema hernandezChema Hernández“El más mejor” Clavijo pugna con “el mas mejor Román”, al tiempo que “el más mejor Asier”, interviene en la lucha por el pódium; pero no queda ahí la cosa, también rivalizan con “el más mejor Antonio Morales” junto a Augusto Hidalgo, “otro más mejor” que también participa, aunque aún restan nominados “al más”, “el más mejor Carlos Alonso” o el recién llegado a “los más mejores” Pablo Rodríguez, que se integran en está reñida competición. Y es que nos sobran “más mejores”.

Por cierto se me olvidaba uno de los destacados a “más mejores”, Agustín Manrique de Lara, del círculo de empresarios de Gran Canaria, criadero de “más mejores”.

Ciertamente que tiempos éstos que vivimos. Y es que, en vez de tomates, deberíamos exportar “más mejores”, y de paso, para mantener la producción, deberíamos implantar la titulación de “más mejores”en las universidades de Canarias

Sí, estimado lector, aunque usted no lo perciba en su vida diaria, la vida en la colonia es maravillosa; no nos falta de nada y andamos sumergidos en la abundancia, sobrados de todo. No se resista amigo, usted no lo nota pero hable con ellos, usted es un privilegiado gracias a esta pléyade de genios que dirigen las instituciones en nuestras islas.

Hágame caso, olvide sus sueldos de miseria, o bien que no encuentra trabajo desde hace años, no tenga en cuenta la pobreza infantil, ni los porcentaje de exclusión social, ni las decenas de miles que se encuentran en el umbral de la pobreza, ni los que, a pesar de tener trabajo, tienen que acudir a comedores sociales para no morirse de hambre, ni las listas “de desespera en Sanidad”; tampoco a los miles que esperan por la percepción de alguna ayuda social. Nada de eso es importante. Tampoco venga con eso de que su hijo está en Australia, no es significativo, el chiquillo coge experiencia.

Lo que verdaderamente importa es que:

- Viajará por diez euros gracias a...Cuidado a quién se lo agradece, ya que los más mejores rivalizan, Clavijo 50%, Román 75% y Asier y el PP que lo concedió.

– Gozará de un acuario y una pasarela, además de una metroguagua que hará de Las Palmas de Gran Canaria, una gran ciudad. Aquí también pugnan por el pódium. Hidalgo y Doreste que lo pusieron en marcha, Cardona que lo proyectó o Pablo Rodríguez y el Gobierno de Canarias.

– Tendrá y tiene Gran Canaria, por primera vez, con un proyecto de futuro. Aquí se queda solo D. Antonio Morales, aunque si le digo la verdad estoy por saber qué proyecto es ese. Pero es grande y maravilloso.

– No tendrá problemas con el tráfico Santa Cruz- Laguna. Ahí está superCarlos Alonso.

- Ni se preocupará por la sanidad y la economía. Agustín Manrique de Lara y el círculo certifican que Pedro y Baltar lo tienen todo resuelto.

Y no olvide que tendrá donde refrescarse, en el Veril, con el nuevo parque acuático de Kiessling, bendecido por todos, Antonio Morales, Clavijo, Román el PP. Oiga y si se dedica a la agricultura, sin problemas, con la Ley del Suelo, pone usted una “discoteque” y su parking y a vivir que son tres días, que la ley del suelo sirve para eso, para beneficiar a la agricultura y la ganadería

Lo ve querido lector, en la colonia, nos quejamos de vicio. Si es que de ”más mejores” andamos sobrados.

No nos los merecemos.

En La colonia, julio del año de kaos

Wladimiro Rodriguez 2Los números, las cuentas y los cuentos nos alejan de algo básico en la historia de la humanidad. Aquí y ahora, lo rural y agrario lo asociamos a tiempos pretéritos. En unos años hemos olvidado la relación que tienen los pueblos con el suelo que pisamos, y la relación del mismo con el estómago.

Pedro Molina ha sido una referencia en la dignificación del mundo rural ante una cultura, la llamada globalización, que asocia modernidad con lo urbano, con la robótica, el whatssap.

Estamos convencidos de que los logros de la humanidad no pueden separar al hombre de la tierra, que las grandes preocupaciones de la sanidad, la educación, no pueden ignorar el suelo de donde salen los alimentos. Eso que llamamos la teoría del "Kilómetro cero" hasta aun a varios miles de kilómetros de las Islas. La rentabilidad económica se pone por encima, olvidando que los logros de la humanidad son logros sociales, o es un espejismo, fracaso cortoplacista que separa las demandas básicas por coyunturas comerciales y tecnológicas que nos alejan del entorno, en una falsa modernidad que margina, ignora, lo próximo, lo local, lo pequeño, lo nuestro. En cambio, la globalización, las bodegas de los barcos, los modelos insolidarios y egoístas ponen el resto. Disociamos lo que comemos, y nuestra tierra, incluso nuestra salud.

La agricultura y la ganadería, junto con el medioambiente, son asignaturas olvidadas tanto en el sistema educativo como en los valores prioritarios de nuestros pueblos. Los campos sin cultivar, la maleza, los incendios, las plagas en el mundo rural, los asociamos a los equipos forestales públicos, lucha contra incendios, las máquinas, los helicópteros, no al papel de los campesinos y los campos labrados.

No queremos animales en la proximidad porque tienen aparato excretor (solo se lo permitimos a los animales de compañía). Pedro, de una manera didáctica, incorpora las vacas y las cabras a las romerías, a la fiesta, frenando la hemorragia que sufría nuestro medio rural. La valoración de la vaca del país, las cabras y los burros entra en una nueva percepción de un mundo que había degradado lo nuestro, lo pequeño, lo de aquí. El arrastre, la romería, la revalorización del queso, la dignificación de los productos de la tierra ante un aluvión de productos importados.

La defensa de la agricultura y la ganadería, el freno al cierre de granjas ante la expansión de los adosados, ha tenido mucho que ver con Agate y la Cooperativa La Candelaria, con un tejido social creado en torno a la ganadería, una semilla que arraiga.

En una lectura de lo que ocurre con nuestro campo, la impronta de Pedro Molina ha marcado (no solo en Tenerife, sino en toda Canarias) la lucha por la dignificación del mundo rural, y en particular de la ganadería, siendo una gran referencia en La Laguna y todo su entorno. La localidad es hoy el mayor municipio agrario de Canarias, con casi dos mil hectáreas cultivadas, siendo con diferencia el que tiene más suelo sembrado de cereal, destacando el cultivo de millo como forraje para el ganado, siendo Pedro uno de los mayores agricultores de trigo de las Islas.

9. Sergio Graffigna 1Sergio Graffigna

Según Rosa Fregel tanto los hombres como las mujeres de origen subsahariano fueron discriminados por lo que sus genes han ido disminuyendo progresivamente tanto en los linajes paternos como los maternos. Esto implica que, en la actualidad, el linaje europeo en la población canaria representa más de un 90%, concluye, Rosa Fregel, la firmante de la investigación del Departamento de Genética de la Universidad de La Laguna.

Partiendo de la base de que, en primer lugar, no conozco el estudio y que, aun conociéndolo, seguramente se me escaparían sus intríngulis científicos, me gustaría apostillar como primera aproximación a este artículo que, conclusiones como éstas, suelen tener una intencionalidad interesada. Y es que hay un "nosequé", que sí sé qué puede ser, por demostrar que en Canarias no existe rastro de la población aborigen.
Está constatado documentalmente, infórmese si no lo sabe, que la conquista y colonización de las Islas Canarias no se produjo tras una batalla fatal y final, donde murió toda la población aborigen masculina y que se pobló con un ingente número de colonizadores; sino en una serie de batallas que minaron y fueron diezmando y acabando con las fuerzas guerreras aborígenes, no así con la población total.
Posteriormente, y una vez asegurada la plaza con un contingente militar, la población colonizadora, en mayoría masculina (las mujeres no solían viajar en aquellas épocas de colonizaciones y actividades navieras) fue arrivando de forma progresiva y, fundamentalmente, se asentó en las zonas cercanas a la costa donde se prodigó un creciente comercio.
Se facilitó, a partir de ese momento, el establecimiento, en puertos y zonas cercanas, de población europea y esclavos africanos que se mezclaba, por supesto, con la población aborigen. En el interior, a partir de la conquista, se mantenían poblaciones aborígenes, tanto en bandos de alzados como de paz, que no mantenían una relación tan estrecha con esas élites comerciales; más tarde, servirán, en su mayoría, para su uso como mano de obra por el cacique colonizador, con los que explotaba sus posesiones.
Si el estudio científico de referencia, se hace como dice el artículo, de los restos de cadáveres enterrados en la iglesia de la Concepción (centro neurálgico de la fundación de la ciudad de Santa Cruz de Tenerfe) en los siglos XVII y XVIII, es decir de doscientos a trescientos años después de la conquista ¿no cabría esperar, inexorablemente, que el porcentaje de ADN foráneo en esa población, de restos enterrados en La Concepción, fuera superior al aborígen?
Por otro lado, si el ARN mitocondrial, como bien dice el artículo, es fidedigno marcador de la herencia materna y, además, los foráneos machos suplantarón a los aborígenes en la figura de la herencia genética, como también lo dice ¿no cabría esperar que la descendencia tuviera inexorablemente una herencia bereber aborigen materna?
Ah! es cierto, que el autor parece que hace un requiebro para cambiar a las madres portadoras de la herencia aborigen, diciendo que se perdió dicha dotación genética por repudio social progresivo, entonces ¿quiénes las sustituyeron?
Por tanto, ese más del 90% de europeísmo en la población canaria en general, como se afirma en la conclusión final del estudio ¿no hará referencia a la población estudiada, es decir, a los cadáveres enterrados en la iglesia de la Concepción en Tenerife? y por tanto ¿son válidamente extrapolables los datos arrojados por el estudio de esos cadáveres con la población, no solo de todo Tenerife, sino de la globalidad de Canarias en ese periodo histórico?
A la luz de éstas, mis dudas, permítame el autor algún grado de escepticismo.
Es verdad, el ADN no es el que miente.

Francisco Javier Gonzalez 1990Francisco Javier González

Un viejo tamborero gomero de los que “cantan alantre”, portador de esa sabiduría ancestral que caracteriza a nuestros magos de verdad, los hijos de Magec, creó hace años un romance que tenía como pie estos versos:


La Gomera tuvo historia pero no se la escribieron.
La historia de La Gomera se mantiene en el silencio:
el motivo no lo sé, pero yo me paro y pienso:
pueblo que no tenga historia, para mí es un pueblo muerto. 

A ese pie del “Romance a La Gomera” basta cambiarle el ámbito geográfico. Es real isla a isla y real en el conjunto “Canarias tiene su historia pero no se la escribieron”. No somos un pueblo muerto y, aunque secuestrada, tenemos nuestra historia. Para mí es, justamente esa cuestión del secuestro de nuestra historia la más grave agresión que el colonialismo ha cometido con Canarias, secuestro mantenido desde la conquista española hasta hoy. Sekou Turé nos decía: Enterrar la memoria histórica de un pueblo es desarmarlo frente a la opresión, es enterrarlo a él mismo”. Por lo mismo, pienso que recuperar la memoria histórica es armar al pueblo frente a la opresión.

No se trata de que en nuestra patria no haya habido historiadores, de que no se haya escrito sobre nuestro pasado, nuestro presente y hasta sobre nuestro porvenir pero, como en cualquier otro lugar del mundo, la historia la escribe y patrocina la clase dominante como uno de los elementos fundamentales de la superestructura que permite el mantenimiento de esa dominación y del régimen de producción que impone. El estalinismo clásico planteaba que el cambio en estructura esto es, el cambio en el conjunto de las relaciones económicas existentes en una sociedad traería consigo forzosamente el cambio en la superestructura, o sea, en la cultura, las instituciones y la concepción del mundo. Creo, como Gramsci, que eso sería un determinismo mecánico demasiado simple porque la historia anterior no se olvida con solo un cambio del sistema económico y la evolución del llamado “socialismo real” en la ex Unión Soviética da la razón a Gramsci. De ahí la necesidad de los procesos de formación de conciencia y el papel a jugar por los intelectuales orgánicos, comprometidos con su clase, en la gestión y desarrollo de cualquier proceso revolucionario –y no hay proceso más revolucionario que la descolonización- sin olvidar que todos los hombres son intelectuales, porque como también nos aclaraba Gramsci no hay actividad humana de la cual se pueda excluir toda intervención intelectual, no se puede separar al homo faber del homo sapiens”, y que cada cual, sea cual sea su profesión o su nivel de formación es, a su forma, prosigue Gramsci, “un filósofo, un artista, un hombre de gusto, participa de una concepción del mundo, tiene una consciente línea moral” precisando su definición: “Por intelectuales es preciso entender no sólo aquellas capas comúnmente designadas con esta denominación, sino en general toda la masa social que ejerce funciones organizativas en sentido lato, tanto en el campo de la producción  intelectual, como en el de la cultura y en el político-administrativo”. El intelectual, el creador, está forzosamente ligado a una clase, es un intelectual orgánico al servicio de esa clase. No hay creación aséptica. No existe el “arte por el arte”. Se crea, quiérase o no, para cimentar la estructura existente o para transformarla y hay que elegir para que clase social se quiere crear, a que clase se pretende servir. Pienso que, como varias veces he expresado, el cambio cultural, el cambio en la superestructura, precede o es simultáneo al cambio en la estructura y, es por lo tanto, la tarea primordial del creador intelectual revolucionario, de todo el que pretenda modificar las condiciones en que su sociedad se desarrolla ¿Acaso no fue primero la Ilustración que la Revolución Francesa? ¿Qué fue primero, el libro o las bayonetas y la Comuna de París?

La historia burguesa, y mucho más cuando se trata de una burguesía que lleva el añadido de la dominación colonial, está cimentada en una serie de mitos que se repiten en el tiempo, se consagran a través de los textos escolares y se refuerzan cotidianamente mediante todos los medios que el poder tiene a su alcance. Destruir esos mitos es una ardua tarea sobre todo si se pretende no sustituir unos mitos por otros sino hacer aflorar la verdad que puede liberarnos y creo que esa es la tarea que ha emprendido mi amigo –y compañero en muchas luchas y fatigas ideológicas- Jaime Bethencourt con esta MEMORIA DE LA NACION CANARIA  que me ha hecho el honor de dejarme prologar. Conocí a Jaime hace ya bastantes años, cuando yo era un profesor del Instituto de Santa Cruz de La Palma que suplía con entusiasmo una escasa experiencia y él un alumno observador, perspicaz y algo díscolo, sumidos ambos en un sistema de enseñanza que reproducía el sistema político de la dictadura franquista en una sociedad anquilosada y temerosa. Años después nos reencontramos en La Laguna, en unos momentos en que se barruntaba la posibilidad de cambiar aquellas estructuras y en que la sociedad civil intentaba sacudirse la modorra en que el fascismo español la había sumido durante más de un cuarto de siglo. Juntos participamos en la mayor parte de las experiencias y luchas que convirtieron al independentismo de ser una utopía, liberadora pero sin horizonte real, en un actor fundamental de la vida política canaria.

   Ocuparía un espacio excesivo relatar desde los diferentes frentes político, sindical y cultural, la participación de Jaime Bethencourt, no exentos de embates judiciales y represivos,  en la reivindicación y la defensa de los derechos nacionales de Canarias, pero ellos nos indican que una buena parte de las memorias que en este libro se recogen destiladas lentamente, gota a gota, son, en realidad, memorias vividas en primera persona. A pesar de que algunas de esas experiencias fueron de las que dejan huella anímica profunda, Jaime, sin dejar de lado su alineamiento ideológico, ha procurado hacer un relato sereno, exento de dramatismo, que permita al lector ir añadiendo piezas al puzle de esa  de esa MEMORIA DE  LA NACION CANARIA recuperada que nos permitirá reencontrar nuestro lugar en la historia como pueblo libre, y que la editorial Le Canarien nos brinda en cuidada presentación.

Francisco Javier González

ReneRené BehotegyLa paradoja de “El gato de Schrödinger” es un experimento imaginario ideado por este importante físico austriaco para explicar la mecánica cuántica. Según el experimento, un gato es puesto dentro de una caja con un veneno que tiene un 50% de probabilidades de activarse, en tal situación el gato está vivo y muerto a la vez. Es evidente que este fascinante experimento imaginario, no coincide con la vida real en la que los gatos necesariamente están vivos o muertos pero no las dos cosas a la vez. Sucede algo similar con el creciente discurso anti-inmigrantes que, impulsado por las extremas derechas europeas, es asumido lamentablemente por sectores cada vez más amplios de la población y que puede denominarse como “el/la inmigrante de Schrödinger” y es aquel que plantea que los/as inmigrantes “son perezosos/as y no quieren trabajar porque prefieren vivir de ayudas públicas” mientras que, a la vez y, al igual que el gato que está vivo y muerto al mismo tiempo, “Vienen a trabajar muchas horas por poco salario, robándole el empleo a los/as nacionales “.

Convengamos que es imposible que pasen ambas cosas, porque o le robamos el trabajo a la gente de aquí o no queremos trabajar, pero jamás ambas cosas a la vez. Sin embargo es común que en un mismo discurso se escuchen los dos argumentos juntos. El objetivo de este artículo es demostrar que no solamente uno sino que ambos carecen absolutamente de cualquier base y no son más que prejuicios instaurados para evitar que los trabajadores y trabajadoras apunten a los poderes económicos y políticos que los oprimen, centrando su frustración en quienes viniendo de otros continentes, son los/as más golpeados/as por las agresivas políticas neoliberales, dividiéndonos al interior de la clase trabajadora para mantener los privilegios de unos/as pocos/as.

¿Quién roba empleos y reduce salarios?

Partamos por reflexionar sobre la segunda frase: “Los/as inmigrantes vienen a trabajar muchas horas por poco salario, robándole el empleo a los/as nacionales”, hay dos argumentos principales que desmontan esta afirmación, el primero es el más evidente y va referido a que, y esto puedo asegurarlo sin dudas, jamás en mi vida he visto a una persona inmigrante o nativa, blanca negra o azul, que exija o siquiera solicite ganar un salario inferior al que le ofrecen. Siendo así que nadie pide ganar menos, es bien sabido que quienes ofrecen salarios a la baja y finalmente determinan los mismos son los/as empleadores/as y no los trabajadores y trabajadoras. Es así que, si debe responsabilizarse a alguien por contratar muchas veces personas inmigrantes en situación irregular, aprovechándose de ello para pagar salarios de miseria, es a los/as muchos/as empresarios/as chupasangre que utilizan esta práctica. En todo caso estamos ante la clásica falacia de hacer culpable a quien en realidad es víctima de este tipo de maltrato laboral.

Por otra parte, y esto es estadísticamente comprobable, a partir del comienzo de la crisis económica en 2008 y, siendo que a causa de ésta, miles de personas inmigrantes han abandonado el Estado español, tendríamos que suponer que, si fueran estas las causantes de los bajos salarios, lo lógico es que al descender drásticamente su número, los salarios hubieran tendido a subir; pero lo cierto es que ha sucedido todo lo contrario ya que entre 2008 y 2017 el salario real en el Estado español ha bajado en promedio hasta un 25%.

Esto está estrechamente relacionado con lo primero y es casi una obviedad, son los/as empresarios/as y no los/as inmigrantes quienes determinan los salarios. Es, en este sentido evidente, que la pérdida de poder adquisitivo sufrida en los últimos años se debe a la acción de un gobierno enemigo de las clases trabajadoras que ha aprovechado el creciente desempleo para modificar la normativa con una Reforma Laboral diseñada a gusto de la patronal que, al facilitar el despido y la contratación precaria a la vez que debilita la organización sindical y la negociación colectiva, ha dado las herramientas que los/as empresarios/as necesitaban para despedir barato y empeorar las condiciones laborales a su antojo como de hecho ha sucedido.

Cabe también hacerse algunas preguntas sobre los altos niveles de desempleo como: ¿Son las personas inmigrantes quienes han trapicheado en bolsa con activos tóxicos producto de la burbuja inmobiliaria haciendo reventar la economía?, ¿Son las personas que vienen de los países más empobrecidos y golpeados del planeta quienes han planificado un modelo productivo que desincentiva la investigación, el desarrollo y la formación, apoyándose en cambio, en la ganancia rápida producto del pelotazo inmobiliario? ¿Son las miles de personas refugiadas que huyen de la guerra y la pobreza quienes han practicado miles de Expedientes de Regulación de empleo en los últimos años, apoyándose en leyes injustas para dejar en la calle a cientos de miles de familias trabajadoras? Creo sinceramente que todas estas preguntas se responden con un contundente NO.

En este sentido, debemos reflexionar que, el discurso que intenta culpabilizar a los y las inmigrantes de la falta de empleo y los bajos salarios, busca en el fondo evitar que señalemos con el dedo o directamente con el puño como deberíamos hacer a quienes desde el poder económico y político, han empobrecido a los trabajadores y trabajadoras independientemente de su origen étnico, cargando en nuestras espaldas la factura de una crisis generada por ellos/as mismos/as.

Viviendo de las ayudas o el mito de la RGI

 

La otra frase, también muy socorrida y no por eso menos falaz es aquella que afirma que los/as inmigrantes “son perezosos/as y no quieren trabajar porque prefieren vivir de ayudas públicas”, este tipo de concepto ha sido irradiado por los más diversos actores políticos de la extrema derecha, desde Marie Le Pen en Francia, pasando por Amanecer Dorado en Grecia o el Partido Popular en el Estado español. De hecho, el ex alcalde de Gasteiz por el PP Javier Maroto encabezó una vergonzosa campaña en este sentido reforzando el mito social de que los/as inmigrantes en Euskadi evitan trabajar y prefieren cobrar la RGI (Renta de Garantía de Ingresos) que es una prestación económica mensual que concede el Gobierno Vasco, destinada a atender las necesidades básicas de las personas y familias que no disponen de recursos suficientes . Si bien la contestación social a Maroto fue contundente y, una de las más que probables causas de que perdiera la alcaldía, no se puede negar su nefasta influencia en el discurso de amplios sectores de la población vasca que, aún hoy, afirman no solamente que los/as inmigrantes viven fundamentalmente de ayudas, sino que éstas se les niegan sistemáticamente a quienes no lo son.

Revisando los datos, queda claro que esto no es verdad. Para comenzar debe quedar claro que no existe ninguna ayuda social de ningún tipo ni en Euskadi ni en ningún territorio dominado por el Estado español que sea exclusiva o siquiera priorice a la población inmigrante. Por el contrario si un/a inmigrante quiere cobrar la RGI debe acreditar o tres años de residencia en Euskadi o un año de residencia y cinco cotizados en el Estado. Esto desmonta una parte de la mentira, pues deja claro que la RGI no constituye un “efecto llamada” puesto que esta restricción impide que los/as recién llegados/as, la cobren.

Por otra parte, haciendo un análisis de los datos encontramos que de las 49.648 personas que cobraron la RGI el último año la mayoría, es decir un 63% tenían nacionalidad española y el restante 37% fueron inmigrantes, con lo cual queda también desmontado el prejuicio de que dicha ayuda se concede principalmente a personas que vienen de fuera y se niega a los/as nativos/as.

Por si esto fuera poco, los datos también permiten observar que este 37% significo que 18.370 inmigrantes cobraron esta prestación, lo cual representa algo menos del 10% del total de inmigrantes en el País Vasco y demuestra que, el restante 90% no la cobra, esto a pesar de que los niveles de pobreza entre este colectivo sean del 36%, es decir 9 veces más que los de la población nativa. Con lo cual queda probado que la inmensa mayoría de los y las trabajadores y trabajadoras inmigrantes no viven de ayudas sino de su trabajo y que las ayudas se destinan a quienes las necesitan independientemente de su origen.

Finalmente pero no menos importante es saber que el total de la RGI cuesta a las arcas del gobierno vasco 461 millones de euros anuales, si comparamos este dato con los 631 millones de euros que quienes hemos venido a vivir aquí desde distintas latitudes aportamos a las tres haciendas forales, queda en evidencia que, lejos de ser una carga somos un colectivo que aporta económicamente de manera sustantiva y, mucho más de lo que cuesta a esta sociedad.

Lamentablemente en los tiempos que corren parece ser que la verdad y las cifras que la avalan no bastan para convencer, nos enfrentamos a un engrasado y sistemático aparato de propaganda que el poder ha diseñado para dividir y enfrentar a segmentos de una misma clase trabajadora y que provoca que muchos descarguen su frustrada indignación por el continuo deterioro de su nivel de vida, hacia, por ejemplo una familia africana recibe una ayuda de subsistencia. Evitando así que miremos hacia los miles de millones que se han derramado en la fosa sin fondo de los rescates bancarios, ni los cientos de millones con que se subvenciona a una patronal que con una mano recibe del Estado y con la otra fustiga a los/as trabajadores/as y exige mayores recortes en nombre del sacrosanto dios del libre mercado.

Por eso hace falta desenmascarar a los/as verdaderos/as culpables, a quienes intentan ocultar la miseria que generan en la población en un creciente manto fascista de xenofobia y racismo. Contra ellos/as las verdades son nuestra más poderosa arma, verdades como puños, verdades revolucionarias.

 

 

Jorge Dorta 2Jorge DortaEspaña ha alcanzado el dudoso honor de obtener la sexta posición en el ranking de miseria mundial, o dicho de otro modo en el Índice de Miseria publicado por Bloomberg que combina el desempleo y la inflación del país. Cuanto más alto el puesto en el índice más miserable su economía. De hecho España mejora ligeramente, ya que el año pasado quedo la quinta economía más miserable del mundo.

Si cogiéramos a Canarias y calculásemos su Índice de Miseria nos saldría un valor aproximado de 28, es decir, seríamos la cuarta economía más miserable del mundo por encima de Grecia (24) y a tan solo dos puntos de Argentina (30). Y digo un valor aproximado de 28 porque estoy cogiendo los datos del paro de la EPA y el IPC general. Todos sabemos que Canarias tiene los menores sueldos del Estado y la cesta de la compra, el agua y la energía más cara. Así que hasta estoy siendo generoso en el cálculo.

No te parece extraño que no cabe un turista en los hoteles canarios, en los puertos canarios bulle la actividad, e incluso el mercado de alquiler vacacional de viviendas tipo Airbnb esté lleno y no se encuentre una plaza, hasta tal punto que es difícil encontrar a un canario por la zona baja de Las Palmas de Gran Canaria.... y a pesar de todo eso y a pesar de estar la economía canaria creciendo a tasas de entre el 2,8 y casi el 4% los últimos años, siga sin producirse empleo y encabecemos la parte superior del índice de miseria al tiempo que siguen llegando emigrantes, ya no para directores de hoteles o de empresas como antaño, ni siquiera para funcionarios como en tiempos de Franco, sino para camareros y peones.

Parecería que esto no tiene sentido verdad, al menos desde un punto de vista económico o social, o, al menos, contradice los postulados de la teoría económica convencional. Bueno, en realidad si tiene sentido. En Canarias se produce una enorme redistribución de la riqueza, pero no del rico al pobre sino del pobre al rico. Eso se llama en economía captura y extracción de rentas, o hablando en términos coloquiales, es una economía basada no en la competencia sino en el privilegio.

En Canarias no hay empresarios, o al menos no hay grandes empresarios, lo que hay son lobistas y extractores de privilegios (captura de rentas). Sería interesante saber cuántas empresas tienen por único o principal cliente a la administración pública y quiénes son sus dueños. Alguno tiene hasta 70 según se dice por ahí y financiadas con la RIC, es decir con los impuestos que no pagaron.

Una economía basada en la extracción de rentas beneficia a unos pocos sacrificando las oportunidades de todos los demás. El REF, el Régimen Económico y Fiscal no es la continuación de nuestros fueros históricos como nos han hecho creer sino un instrumento que garantiza la captura y extracción de rentas en Canarias tanto de un puñado de empresarios locales como de las empresas españolas (y extranjeras) que operan en Canarias. Nuestros fueros históricos eran libertades comerciales, el REF es la ausencia de estas.

Evidentemente una institución económica extractiva como el REF no puede mantenerse en el vacío, necesita de una institución política igualmente extractiva que le de soporte y lo sostenga. Esa institución política extractiva es la esperpéntica ley electoral canaria que hace que con un puñado de votos sigan gobernando los mismos desde hace ya treinta años. Evidentemente esa ley abiertamente antidemocrática tampoco podría sostenerse en el vacio, necesita el soporte que le da el Estado español. Recordemos que Canarias no puede fijar ni su Régimen Económico y Fiscal ni tampoco su estatuto de autonomía. Eso son leyes que han de ser aprobadas y otorgadas por Madrid.

Dentro de este engranaje institucional extractivo también podríamos incluir el modelo de integración forzada de Canarias en la UE como Región Ultraperiférica en lugar de como País y Territorio de Ultramar, pero de momento vamos a dejarlo para no complicar excesivamente las cosas.

Los gobernantes hacen lo que sea necesario para permanecer en el poder. No les importa el desarrollo de Canarias o de sus habitantes, a menos que tengan que hacerlo para permanecer en el poder, y en Canarias - gracias a la Ley Electoral y gracias al Aparato del Estado español - no necesitan hacerlo. Esto no es una proclama o una afirmación gratuita, esto es lo que te dice la Teoría del Selectorado, una teoría de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales ampliamente estudiada y reconocida.

Por su parte a España, tampoco le importa el desarrollo de Canarias o de sus habitantes, a España lo que le importa es conservar la españolidad de Canarias, mantener sus bases militares que le otorgan proyección internacional, tener un mercado cautivo en donde poder volcar sus excedentes de producción que no puede colocar en otros mercados además de seguir extrayendo rentas de esa colonia turística que es Canarias. Canarias es la Cuba española del siglo XXI y España actúa en consecuencia.

Por tanto aunque la realidad de Canarias desde la teoría económica convencional no tenga mucho sentido, desde la teoría de Economía Política y desde las Relaciones Internacionales y las Ciencias Políticas tiene todo el sentido. Simplemente unos pocos están manteniéndose en el poder de forma ilegitima, enriqueciéndose ellos y sus amigotes, gracias a que han alineado sus intereses con los intereses españoles que les protegen a través de la ley Electoral y les permiten quedarse con las migajas del REF.

1º de Mayo 2019

 

Canarias con Cataluña

Una babel 10.4.2019

 

 

 

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