Sin titulo1

A. Sarda. 29.9.2018Antonio Sardá

 

Los medios de comunicación, actualmente de forma especial en su campaña contra el pueblo bolivariano y su trayectoria en búsqueda del socialismo del siglo XXI, resuman falsedad, cinismo y odio de clase por cuatro costados.

Guerra ideológica como la actual y al servicio de los intereses impúdicos y bastardos de la plutocracia imperialista, cuando accedamos a una sociedad más justa, se estudiará hasta en los colegios de primaria como campaña “perfecta” de acondicionamiento y aborregamiento de la opinión pública para impunemente desatar sus mecanismos de retroceso social y muerte.

Siento vergüenza por el genuflexo servilismo de los partidos autodenominados “de cambio” “socialistas” o “de la gente”, asistiendo coparticipes a un golpe de estado; así como también, entre tantos, la Unión Europea.

¡Para vomitar! Por salud mental, se hace circunstancialmente necesario no leer y/o ver nada sobre este tema realizado por la fábrica de producir mierda (medios de comunicación).

Razón tenía Aimé Césaire, en su “Discurso sobre el  colonialismo” (se encuentra buscando en Geogle y recomiendo leerlo) al decir la que la vieja Europa ha sido incapaz de superar la contradicción que supone el proletariado y el colonialismo, y concluye su profundo análisis afirmando que “Europa es indefendible”

Desde mi rabia y mi ternura solidaria surge el grito, dándome sentido de ¡Viva la revolución Bolivariana!, ¡Viva la solidaridad de clase internacionalista! ¡Venezuela vencerá¡ 

Antonio Sardá Artiles

 

Raul VegaRaúl Vega

Pago yo. Mejor dicho, pagamos nosotros. Vete a Fitur y échate algo a nuestra costa. Está justificado. Turismo, empleo y desarrollo económico para las islas. Cada año visitan Fitur concejales, consejeros, presidentes, alcaldes, asesores, empresarios y todo un espectro representativo de las islas, tenga o no que ver con el turismo. Los datos hablan de 611 empresas y más de 1.000 personas acreditadas bajo el paraguas de Canarias. Paga Canarias. Del coste poco se sabe, se hará público probablemente en próximos meses, pero eso sí, Canarias se hizo este año con el premio al mejor stand. No es moco de pavo. Además, gracias a estas ferias vienen a Canarias unos 16 millones de turistas, nada más y nada menos. Pero pongamos freno a la euforia, los empresarios dicen que viene un Brexit a las malas que a ellos les sirve para volver a llorar.

Los más listos completarán el tour en el World Travel Market de Londres y en la ITB de Berlín, pero Madrid y Fitur tienen un color especial para una gaviota canaria que va a defender los encantos de Canarias entre vinos de La Rioja y chuletones de Ávila, todo ello cuando las luces de Ifema se apagan. El mejor stand, nada más y nada menos, para sentirnos orgullosos. También que vengan más de 15 millones de turistas que están tirando de la economía, qué ecotasa, qué limitación turística, qué capacidad de carga. Ellos vienen, los empresarios hacen caja. Nos paseamos por Fitur hablando las maravillas del destino y atrayendo al turismo “peninsular”, no de Jandía ni de La Isleta, sino de la Ibérica, la de los caldos de calidad que paga el contribuyente, la de las comidas copiosas y, dicen las malas lenguas, la de los burdeles nocturnos que metemos como gastos.

Pero más allá de los presuntos límites de la desvergüenza de algunos, Fitur sirve para atraer ese turismo de la Ibérica península. Eso sí, las agencias de viaje piden a los hoteleros que adelanten ofertas y bajen los precios (Canarias 7, versión impresa, viernes 25 de enero, página 26). Con ello pretenden compensar las temidas consecuencias del Brexit y la previsible bajada del turismo europeo. Con todo, si tenemos que bajar los precios para que vengan, el interés por venir en verano a Canarias no ha de ser demasiado alto. Además, si las condiciones de los trabajadores no han mejorado con los precios más altos, si vienen menos y bajamos los precios, la situación se va a estancar cuando no a empeorar. La cuenta de resultados tiene que cuadrar, que para eso vamos a Madrid a representar a Canarias.

Cuando el presidente Clavijo hable de diversificación económica, recuerden sus halagos al empresariado turístico canario en el Foro Líderes de la Agencia EFE, con la presencia de José Carlos Francisco y Agustín Manrique de Lara. No solo eso, cuando tengamos dudas de por qué se ha permitido que con récords turísticos las condiciones de los trabajadores fueran tan paupérrimas, recordemos los guiños incesantes del Gobierno y sus altos cargos a estos empresarios turísticos que miran por su bolsillo. Otro con el que Canarias ha tratado y que ahora pasa a ser enemigo público número 1, es David O’Leary, director general de Ryanair. O’Leary, dentro de su juego de ajedrez empresarial, afirma que la gente en Europa está harta de Canarias y prefiere volar a Israel.

Mira que Canarias ha cedido a las pretensiones de la low cost irlandesa. Subvenciones, la ampliación de horarios de aeropuertos por sus retrasos o la certeza de que Ryanair, una de las compañías que más vuelan a Canarias, no lo olvidemos, era indispensable para traer turismo a Canarias. Ahora O’Leary pronuncia estas declaraciones y a mí solo se me ocurren dos reflexiones: uno, quién le puso en bandeja de plata subvenciones y privilegios, cuando luego dan un giro de volante y dejan el destino tirado y dos, por qué tenemos que seguir dependiendo de las veleidades de compañías aéreas extranjeras y no nos preocupamos de asegurar compañías aéreas canarias que realmente se beneficien de la llegada de turistas y garanticen el servicio. El pan para hoy y hambre para mañana, la visión cortoplacista y un mercado cautivo, son las claves para entender por qué ahora el tal O’Leary es un ser odiado en la opinión pública que controla los touroperadores que ponen el dinero en los medios.

Una última reflexión es que, los que ahora se quejan de que O’Leary reclame a Israel, son los mismos que fomentaron y se aprovecharon del turismo prestado del norte de África. Ahora allí comienza una leve recuperación y las compañías internacionales buscan, por otro lado, nuevos destinos. Nosotros esperamos a seguir contando los turistas en una espiral que no lleva a ningún sitio más que al beneficio de unos pocos, que tienen todos los derechos y casi ninguna obligación, además del favor de la mayor institución de Canarias. Si este modelo caduco cae, los principales afectados serán los trabajadores, nosotros, como siempre, aunque no participemos de las ganancias más que levemente. Ellos se irán a Agadir en Marruecos, San Luis de Senegal, Islas de Sal en Cabo Verde o Banjul en Gambia. Clavijo ha estado estos días tendiendo puentes. Allí el personal es todavía más barato. Mientras, nos seguirán contando que somos los mejores porque nuestro stand en Fitur fue premiado. ¡Échate algo en Fitur, caballero! ¡Paga Canarias! Las soluciones económicas de futuro, para otro día.

Raúl Vega en Tamaimos

 

Chema Hernandez AguiarChema Hernández Aguiar

 

Creo que pocos canarios muestran interés alguno por el pseudoparlamento canario, la  sensación, en ocasiones erróneas, es que poco o nada afecta a sus vidas cotidianas, ciertamente el hecho de que:

– El parlamento sólo legisle, en su reducido ámbito competencial, para una minoría y el gobierno administre para las élites y con el objetivo de sostener la situación colonial.

– La escasa o nula soberanía que permita el desarrollo de un proyecto social y económico de nación.

– La incapacidad y ausencia de competencia alguna para resolución inmediata de las cuestiones transcendentales de esta sociedad.

–  La nula soberanía para gestionar y controlar las riquezas y recursos de nuestro territorio, así como nuestras aguas y espacio aéreo.

– La imposibilidad de controlar los flujos migratorios y formalizar una ley de residencia.

– La inexistencia de competencias en el establecimiento de relaciones internacionales y su expresión en términos económicos y de alianzas.

-Los bajos niveles de calidad democrática de ese parlamento y una participación social escasa y fraudulenta.

Todos estos hechos y muchos más hacen que los canarios no miren hacia el parlamento y a ese gobierno en busca de soluciones, ni siquiera como objeto de sus reivindicaciones.

Si además añadimos el penoso y lamentable ejercicio de competencias como la sanidad o lo servicios sociales, no parece que los canarios demos algún tipo de liderazgo a ese parlamento y a ese gobierno, esto también explica, en parte, que un partido en minoría gobierne sin apenas resistencia social alguna.

Si también subrayamos que se han perdido más de treinta años para difundir y extender la identidad como nación, muy por el contrario se ha perseguido diluir y españolizar aún más.

La resultante es clara. El parlamento y el gobierno de Canarias son ignorados o despreciados, no son valorados como órganos o instituciones con capacidad de decisión, a lo que se une el constante limosneo, que no reivindicación y movilización social compartida, hacen que aún más la percepción de los canarios es que el Parlamento y el Gobierno que afecta a sus vidas y que incide en ella es el español, dando un valor residual a las instituciones canarias.

Durante estos años, los distintos gobiernos y la sociedad canaria se han mantenido ajenos, extraños, cuando no enfrentados. Sin embargo, es la legitimidad del origen del que surge ese desapego. Falta de legitimidad que se expresa en:

  • Un estatuto que jamás fue refrendado por la sociedad canaria.
  • Una integración en la UE impuesta.
  • Una reforma del estatuto que no fue sometida a refrendo por parte de los canarios.
  • Un REF que fue pactado y negociado con el Círculo de Empresarios y las grandes patronales, al servicio de los primeros y las centrales sindicales amarillentas y españolas, tampoco consultado, ni refrendado.
  • Si a todo lo anterior le añadimos el principal conflicto no resuelto que es la descolonización y la independencia de Canarias, términos sólo utilizados por los gobiernos para obtener ventajas en las negociaciones, insinuando al estado español con la posibilidad de que el movimiento independentista sea la alternativa a su sumisión y lealtad.

Estos y otros muchos hechos han propiciado que el desprestigio y extrañamiento de las instituciones Canarias  sea tónica común. Desprestigio y extrañamiento en Canarias, desprecio y ridículo en la metrópoli.

Cuando este Gobierno de Clavijo manifiesta que el gobierno de España premia la deslealtad, refiriéndose a Cataluña, frente a la lealtad del Gobierno de Canarias y de Coalición Canaria, evidencia una realidad: un parlamento, un gobierno y un pueblo que reivindica su soberanía y la pelea, frente a un parlamento y un gobierno en el olvido y en el extrañamiento de su pueblo, tan alejado de él que no es motivo siquiera de conversación alguna en un cafetín.

Roma no pagó traidores, parece que Madrid tampoco, aunque la historia fue relatada por los cronistas romanos Diodoro, Orosio y Apiano. Otro escritor romano, Valerio Máximo, documentó este hecho: “Cepión compró la victoria”. Apiano indicó que el procónsul pagó a los tres compañeros de armas y resistencia que entregaron a Viriato aunque no les recompensó con las otras exigencias que pedían.

Ciertamente algo obtendrán los traidores, pero no todo, de este modo la estrategia de CC toca fondo y comienza a ser prescindible para la metrópoli, gracias especialmente a su propio modo de hacer política, lo más preocupante de todo ello es como nuestra sociedad valora el nacionalismo que ellos han prostituido y el alejamiento de la ciudadanía de las  instituciones del gobierno administrador de España en Canarias,  lo que pudo ser alguna vez un núcleo de resistencia activa resulta hoy casi inservible y maniatado por los pactos y acuerdos con el estado español que dificultan nuestra propia soberanía, quizás CC ha cavado su propia fosa, pero también injustamente complica el entendimiento por parte de nuestro pueblo del proyecto nacional.

En tiempo en los que los parlamentos, los gobierno, los partidos, concebido como se conciben son un fósil del siglo pasado además, en Canarias, las esqueléticas instituciones son extrañas para los nuestros, algo así como un dibujo animado grotesco mal trazado.

En definitiva, Coalición Canaria y el gobierno de Clavijo-Oramas han sido devastadores, jamás la traición y la deslealtad llegó tan lejos.

En África, a enero del Año de la Esperanza.

Domingo GariDomingo Gari

 

 

Entramos en 2019 con nuevas promesas de rearme del militarismo en las Islas. Las declaraciones al respecto son claras. “La creación del Mando de Presencia y Vigilancia Terrestre en el Archipiélago llevará al Ejército de Tierra… a ser más perceptible” en las calles de nuestras ciudades y pueblos, nos anuncia el teniente general Carlos Palacios Zaforteza, general jefe del Mando de Canarias.

 La razones principales aducidas son “contribuir al conocimiento del entorno marítimo, la protección de líneas de comunicación a través del mar, la protección de infraestructuras críticas contra la piratería y contra los tráficos ilícitos o la aportación a las actividades contra el terrorismo por vía marítima”. Además, forma parte de este nuevo auge del militarismo la conducción y seguimiento de las operaciones de vigilancia, seguridad y control en los espacios aéreos de interés nacional, así como planear y conducir las operaciones multinacionales de vigilancia, control, seguridad y policía aérea en y desde el espacio aéreo cuando España asuma su liderazgo”.

 No es misión de las fuerzas armadas patrullar las calles de las ciudades, ni dejarse ver, en tiempos de paz. Para realizar esas funciones ya se tienen a los cuerpos policiales, a los cuales se les supone preparación y recursos suficientes para ello. No está claro que los militares estén preparados para realizar esas tareas. ¿Obedece esto acaso, a una ley marcial encubierta? ¿Estamos en un estado de alerta por ataques terroristas y no se nos ha informado a la población? No quedan claras las funciones de ese Mando de Presencia y Vigilancia Terrestre.

 Por otro lado, el papel que España viene asumiendo hace un tiempo como muleta de los intereses franceses en el Occidente africano, no nos reporta ningún beneficio a los ciudadanos del Estado español, y de Canarias, en concreto. Si bien Francia es dependiente de las materias primas de Mali y Niger, no es el caso de la economía española ni de la canaria. Las operaciones conjuntas llevadas a cabo en el occidente del continente africano por parte de España, están claramente orientadas a seguir sometiendo a estos países a los intereses de los capitales y de la geopolítica de las potencias occidentales en la zona.

 Por otra parte, la propuesta del líder del PP de asentar en las Islas el mando del Africom, organismo de la OTAN para la intervención en África, es un despropósito mayúsculo. Los problemas migratorios no se resuelven ni intimidando a las poblaciones que se desplazan, ni al bombazo limpio, como parece querer apuntar tamaña ocurrencia. La deriva ultra de la dirección actual del PP en nada desmerece las propuestas de VOX. 

 Canarias, cuando ha tenido oportunidad de expresarse, 12 de marzo de 1986- ya dijo que no quería pertenecer a la OTAN, y puso de manifiesto en aquella ocasión y de manera permanente lo ha hecho a lo largo de la historia, que quiere ser considerada un pueblo de paz, y buen vecino de los países ribereños del África Occidental. África no necesita un Archipiélago, ubicado estratégicamente, que la vigile y la amedrente. Lo que necesita son políticas de desarrollo conjunto, intercambio de capital humano, inversiones con objetivos para el desarrollo humano, democracia y bienestar. Si Europa, España y la OTAN no tienen nada que aportar a esos respectos lo que deben hacer es abandonar el neocolonialismo persistente que vienen aplicando desde 1960 y olvidar a África.

 La revalorización de nuestra área geopolítica como una zona de conflicto permanente y en aumento debe llevar a pensar muy en serio el papel que el Archipiélago debe y puede jugar, desde su posición de actor minúsculo, en los años venideros. En cualquier caso, la geografía de los recursos naturales y los intereses económicos del sistema neoliberal, de sus empresas y estados aventajados, están colocando a las Islas ante su evidencia geográfica. Los actores políticos insulares deberán decidir cómo quieren jugar y hasta dónde llevar ese factor propio. Se puede convertir la situación geográfica en un factor de geopolítica, procurando usarla de manera inteligente, creando una única zona bajo control del Gobierno por medio de la definición y concreción del mar interior y exterior del Archipiélago, o permanecer como se ha hecho a lo largo de la historia de las Islas, dejando que el factor geopolítico sea solo y meramente un accidente geográfico sin mayor proyección e inteligencia colectiva que la que otros decidan (Para una visión historia del tema https://www.researchgate.netpublication279220146_Geopolitica_nacionalismo_y_tricontinentalidad).

 No parece que el actual Gobierno de Canarias esté pensando en estas cosas. Más bien se muestra poco interesado en hacer valer la condición geopolítica exclusiva de Canarias en el conjunto del Estado. Con un REF reformado y un estatuto que nuevamente hurtan al sufragio universal dan por concluidas sus ambiciones.

 

2017091206185322308Luci Rodríguez

 

Con rotundidad hay que condenar el intento de golpe de estado en Venezuela realizado por la Asamblea Nacional en desacato y su supuesto  presidente, Juan Guaidó, quien se ha autoproclamado presidente interino de Venezuela, dando un paso más en las maniobras desestabilizadoras de la oposición dirigida por Estados Unidos y los sectores más reaccionarios de América Latina.

                Este golpe se produce tras el aumento de la escalada de hostigamiento y maniobras desestabilizadoras contra el legítimo Gobierno de Nicolás Maduro que vienen realizando desde comienzos de año y que han incluido acciones como solicitudes de intervención militar de Estados Unidos, llamamiento a la insubordinación de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, algunos de los cuales se prestaron en días pasados a estas maniobras en Caracas sin que hayan conseguido quebrantar la lealtad al legitimo presidente del conjunto  de las Fuerzas Armadas, usurpación de funciones del poder ejecutivo por parte de la Asamblea Nacional, a lo que se une la cruel guerra económica a la que tienen sometido al conjunto del pueblo venezolano.

Venezuela goza de un régimen constitucional y un sistema electoral, calificado por expertos, como los vinculados al Centro Carter, de un sistema de absolutas garantías y totalmente transparente.

Ante las maniobras de  distintos países, un total de 13 entre los que se encuentran EE.UU., Canada  y Francia,  de reconocimiento inmediato a un supuesto presidente que no ha sido elegido por nadie pues nunca ha concurrido a elecciones presidenciales, procede exigir al Gobierno de Canarias mantenga una posición de neutralidad y reconocimiento de la legalidad vigente en Venezuela, recordándole que en el golpe de estado realizado el 11 de febrero de 2002 contra el presidente Hugo Chavez fue uno de los primeros Gobiernos en reconocer a los golpistas teniendo que corregir el día 13 del mismo mes cuando el pueblo de Venezuela rescato y restituyo en la jefatura del país a su legítimo presidente.

Desde Canarias nos mantendremos expectantes, movilizados y solidarios con el pueblo venezolano.

Luci Rodríguez es miembro de Intersindical Canaria

 

Fco Javier Gonzalez Perez 4.2018Francisco Javier González

 

Venezuela está en una complicada y crucial encrucijada que merita la pena analizar detenidamente lo que conlleva más de un artículo. Empiezo por situar, desde mi óptica, la raíz del problema, y es que al imperio gringo nunca le ha importado un carajo el cumplimiento de la legalidad. ¿Para qué, si son ellos quienes la crean o transforman a su antojo?

Verdad es que, como indica el refranero, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y es que parece que la historia se suele repetir a sí misma, y eso, en estos días, lo estamos viendo en Venezuela. No aprendemos.

El 11 de abril de 2002, Pedro Carmona, presidente de la organización patronal FEDECAMARAS, se autoproclamó como Presidente de la República de Venezuela –suprimió lo de “Bolivariana”-  basándose en el Art. 233 de la Constitución venezolana y en la falsa noticia de que el presidente Chávez, secuestrado en Fuerte Tiuna por militares de la derecha golpista, había presentado la dimisión. Su primer –y último- acto de gobierno, además de suprimir las leyes económicas –las habilitantes- que enfrentaban al gobierno con la patronal, fue disolver tres poderes del Estado, la Asamblea Nacional, el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia y arrogarse la capacidad de destituir a todos los alcaldes y gobernadores que creyera conveniente. De forma casi instantánea, los gobiernos de USA del presidente George W Bush y el de España, de su émulo y fiel lacayo José Mª Aznar, reconocieron la “legalidad” de Carmona y de su gobierno golpista, que no llegó a perdurar ni 74 horas. Carmona “El Breve” contó con el apoyo decidido de las jerarquías eclesiásticas venezolanas, además y como no, del apoyo decidido de los gobiernos pro-gringos de la Colombia de Pastrana, de Costa Rica y El Salvador que intentaron el reconocimiento del gobierno de Carmona por parte de la OEA con el entonces secretario general, el colombiano César Gaviria ya que Carmona aludía a la OEA como garante de la legitimidad del golpe, pero se toparon con la oposición decidida de México, de Nicaragua, de la Argentina de Eduardo Duhalde, de Brasil y de Chile, que rectificaba así su posición inicial de apoyo al golpe.

El guirre gringo George W Bush, salió electo en las elecciones presidenciales USA con más de medio millón de votos menos que su competidor demócrata Al Gore, lo que fue posible gracias al fraude en las elecciones en Florida, que gobernaba su hermano Jeb Bush que, para ello, eliminó arbitrariamente a la mayoría de los afroamericanos del censo electoral, amañó las célebres papeletas “mariposa” y el sistema de votación. Legalidad imperial, of course. Desde el inicio de su mandato, como parte de su “Guerra contra el Terror” y del Eje del Mal, a través de su secretario de estado Colin Powell trató de intervenir en el gobierno de Venezuela y derrocar a Chávez para garantizar el control gringo del petróleo por lo que fomentó y apoyó el golpe de Carmona que fue aplaudido entusiásticamente por la prensa gringa, con el Washington Post a la cabeza. En España, su pupilo Aznar hacía lo propio con el aplauso, también entusiasta, de la caverna reaccionaria hispana, pero con el agravante de que incluso la prensa supuestamente socialdemócrata como El País, apoyara cínicamente el “carmonazo” que, suponían, amparaba los intereses españoles en Venezuela.

¿No les suena a conocido el estribillo de que se apoya a Venezuela dando un golpe de estado “legal”? Vemos como la historia se repite y es que no aprendemos. Lo de ahora es casi un calco del 2002 incluyendo el denigrante papel lacayuno de la socialdemocracia española, desde Felipe González al gobierno Sánchez, y de la supuestamente democrática y legal Unión Europea, acosados unos y otros por los vociferantes guirres de una derecha cada vez más fascistoide. Nada nos extraña conociendo los tristes papeles jugados en Libia o Siria. Hasta tal punto llega el parecido que la primera rata venezolana en Washington en abandonar el barco gubernamental, tanto antes cuando el carmonazo como ahora con el “Guaidocazo”, ha sido el agregado militar en la capital gringa. ¿Casualidades o causalidades?

Antes como hoy –y como en el Chile de Allende- se comenzó por la guerra económica y la mediática. A Venezuela el acoso gringo a su economía le ha costado alrededor de 20.000 millones de $ USA en 2018 y más de 1.600 millones en pérdida de valor de las empresas. Llega al punto que se han bloqueado las reservas internacionales de oro de Venezuela en otros países. Como ejemplo ahora mismo Londres retiene oro venezolano por valor de unos 600 millones que, probablemente, ya haya vendido en el mercado.

Lo triste es que toda esta historia está basada en una supuesta ilegalidad del gobierno Venezolano de Nicolás Maduro y la “legalidad democrática” del autoproclamado “Presidente” basado en el Art 233 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que establece que la Asamblea Nacional puede proclamar un presidente interino en caso de “falta absoluta del Presidente” y enumera las causas de esa “falta absoluta” como “muerte, renuncia, destitución o incapacidad física o mental”. El autoproclamado Juan Guaidó aduce la destitución de Maduro como causa, pero, de nuevo la Constitución prevé que “la destitución tiene que ser decretada por el Tribunal Supremo de Justicia y, posteriormente, aprobada por la Asamblea Nacional” Pues el señor Guaidó se ha saltado a la torera la Constitución aconsejado por sus mentores gringos y criollos, pero de legalidad de unos y otros, datos por delante, hablaremos de otra vez. 

 Quiero ver ahora el panorama visto desde el Estado Español y, más concretamente, desde esta colonia de Canarias. Se especula con que el Tribunal Superior de Justicia venezolano es un poder progubernamental y, por ende, manejable desde el gobierno. Con eso se justifica el hecho de que España, como toda la esfera de influencia gringa Israel, OEA y UE incluidos, nieguen legitimidad al gobierno de Maduro y se la concedan, en cambio, al autoproclamado Guaidó y a la Asamblea Nacional en desacato según ese TSJ venezolano. Me pregunto entones, teniendo en cuenta, y a los hechos me remito, que el TSJ español es mucho más banal, prevaricador y progubernamental que el denostado como tal de Venezuela, ¿cómo es posible que los dirigentes políticos catalanes responsables del Procés y de la Declaración Unilateral de Independencia lleven más de un año en la cárcel sin juicio o en el exilio y que al Parlament Catalá se le anulen por sentencia del TSJ de España las resoluciones que posibilitaron un Referéndum Democrático pero, mutatis mutandi, en Venezuela los responsables de este golpe llamen incluso a la subversión y sigan en las calles campando a sus anchas? Esas resoluciones catalanas, refrendadas por un Referéndum popular al que se le niega validez por el Estado Español son ilegales ¿pero la autoproclamación en una plaza pública caraqueña de un pseudo-presidente títere si es legal y democrática?

Propongo que, en virtud de la “legalidad imperial” que practica el gobierno español en su antigua colonia americana, busquemos un Juan cualquiera que proclame la Independencia de esta colonia africana y que imponga un plazo de ocho días al Gobierno Español para que la valide o, en el peor de los casos, que el muy constitucional Clavijo “el Afuchado” convoque con urgencia unas elecciones a un Parlamento Canario Constituyente que la lleve a cabo y ordene el abandono inmediato de este país por parte de las tropas y policía españolas.

Francisco Javier González

 

Sin titulo

 

el roto despido iii2