Domingo GariDomingo Gari

Es una conducta bastante común que los canarios/as renieguen de su lado indígena, no así de los demás componentes étnicos que conforman su identidad de grupo. Tanto estudiantes universitarios, incluidos los del grado de Historia, como el pueblo mismo, sea de la clase social que sea, cuando la ocasión se presenta en tertulia amigable o en foros de otra índole, suelen repetir la consabida idea de que los guanches fueron exterminados durante la conquista militar de las islas. Hablo aquí de guanches como genérico al conjunto de los habitantes precoloniales. Lo guanche se reduce al terreno del mito.

No sé a ciencia cierta cuándo esa idea pasó a ser parte constitutiva del sentido común de los canarios. Es verdad que a este respecto, como en otros, el sistema educativo en Canarias hace agua por todos lados, y que buena parte de responsabilidad en la construcción de ese imaginario se debe al poco interés demostrado por las autoridades educativas para buscarle solución. Tras 35 años de competencias plenas, podemos decir que el fracaso es absoluto.

Viajeros y estudiosos de nuestro pasado, sin embargo, siempre han defendido la idea contraria. La población canaria en la edad contemporánea procede de manera mayoritaria de sus abuelos precoloniales, como gusta decir al profesor Pablo Quintana. Para el etnógrafo Juan Bethencourt Afonso el porcentaje rondaba el 90% (para Tenerife) en el momento de constituirse la nueva sociedad en el siglo XVI. En estudios más recientes, el catedrático de historia económica, Antonio Macías, habla del 40%. Entre esos dos investigadores otros muchos remarcan similares ideas, sin dar concreciones porcentuales. A falta de un estudio de demografía histórica que nunca se ha llevado a cabo, mantengamos esas horquillas.

George Glas en su Descripción de las Islas Canarias de 1764 escribió: “Aunque los habitantes de estas islas se consideran españoles, provienen de una mezcla de los antiguos habitantes, los normandos y otros europeos que los sometieron, y de algunos moros cautivos”. Y en otro pasaje remarca: “Las grandes familias de estas islas se sentirían altamente ofendidas si alguien les dijera que son descendientes de los moros, o incluso de los antiguos habitantes de estas islas; sin embargo, imagino que no sería cosa difícil probar que la mayor parte de sus amables costumbres les han sido transmitidas por aquellas gentes”.

El antropólogo francés René Verneau, estudioso destacado de los pueblos del norte de África, escribió en 1891: “Los habitantes (de Tenerife) se parecen mucho, desde todos los puntos de vista, a sus vecinos de Gran Canaria. Sin embargo, el tipo guanche se observa con más frecuencia”. En otra parte de su estudio anota: En el “pueblo de San Juan de la Rambla (…) no nos hallamos en presencia de descendientes de los conquistadores. Son realmente guanches, a los que se han venido a mezclar algunos españoles”. En su periplo por los pueblos del Archipiélago podemos leer consideraciones del mismo estilo.

Medio siglo antes, hacia el decenio de 1840, Sabino Berthelot, en su trabajo Etnografía y Anales de la Conquista de Canarias, dio origen a los trabajos de antropología física en los que dejó sentado la continuidad entre los habitantes precoloniales y los del siglo XIX.

Hacia 1901 el historiador, geógrafo y militar Rafael Torres Campos, en el discurso presentado para ser miembro de la Real Academia de la Historia, que lleva por título Carácter de la conquista y colonización de las Islas Canarias, defendió parecidas posiciones. Argumentaba que ello ponía de manifiesto la naturaleza integradora que tuvo la conquista, que fue capaz de incorporar a los indígenas canarios en el seno de la nueva sociedad colonial, como demuestran las concesiones de datas a las familias aborígenes. Dice Torres Campos que “de los hechos de armas que hacen los historiadores, se deduce que de las guerras de conquista no perdieron las Islas una vigésima parte de su población”, y toma como dato demográfico la cifra de 100.000 habitantes que había dado Fray Bartolomé de las Casas en su libro Historia de las indias, publicada en 1520.

Para Torres Campos la razón de que se haya ocultado la evidencia guanchinesca tiene que ver con “el deseo de los indígenas canarios de ser tenidos como españoles”. Idea bastante pertinente si tenemos en cuenta que la diferencia material entre las dos culturas es tan favorable al mundo europeo con respecto al canario, que más allá de algunos intentos heroicos de resistencias llevadas a cabo por los alzados en los primeros decenios del siglo XVI, el grueso de la población, tras la derrota militar, no tuvo otra alternativa que aceptar el dominio de los europeos en la nueva sociedad colonial, lo que implicó también la pérdida de su lengua y la toma de los nombres y apellidos de los conquistadores que les ejercían de padrinos de bautismo. Quizá esperaban así salir de una sociedad de la carencia, para entrar en una que les garantizase los sustentos mínimos de manera más regular y segura. Tras la conquista, Canarias se instaló en el atraso de las sociedades periféricas del capitalismo, y ahí estuvo unos cuantos siglos. Pero el salto cualitativo había sido evidente.

Con esta integración durante la colonización primigenia de la que nos habla Torres, se terminó logrando la permanencia de la identidad étnica. “Como los rasgos físicos de los actuales canarios, la perpetuación de las antiguas costumbres, de los utensilios y de los procedimientos de las industrias domésticas y agrícolas de los indígenas, muestra que el pueblo primitivo está vivo”. Todo ello, “acusa claramente que no son descendientes de los conquistadores, aunque ellos lo pretendan”. El desconocimiento del pasado en estas islas lleva a la paradoja, junto con las razones anteriores, según Torres, de que haya “podido pensarse que dejó escasa huella la población primitiva, y se ha dado lugar al peregrino caso de que guanches ó mestizos contemporáneos sostengan la completa exterminación de la raza cuya noble sangre circula por sus venas”.

El antropólogo y profesor de la Universidad de La Laguna, Manuel Lorenzo Perera, en su conocido libro La tradición oral en Canarias, apuntaba en el decenio de los ochenta del siglo pasado otra razón para explicar la desmemoria sobre nuestro lado amazigh, y era la insuficiente atención de los estudios sobre la sociedad campesina llevados a cabo hasta entonces. Se perdía así el “filón de investigación etnohistórico (…) y (…) las fuentes orales”. Un cuarto de siglo después de la advertencia de Lorenzo Perera, algunos trabajos comienzan a paliar tal déficit (Joaquín Carreras, 2004; Fernando Sabaté, 2012). En todos los pueblos del sur la etnohistoria es una disciplina central para la explicación del pasado, y aquí está por desarrollarse convenientemente.

El colonialismo produce que al colonizado sólo le quede la “alternativa de la asimilación”, según nos recordaba Albert Memmi en su libro El retrato del colonizado, en el que nos enseña que “el colonizado parece condenado a perder progresivamente la memoria”. Idea que hemos de complementar con la manifestada por Frantz Fanon en Los condenados de la tierra, cuando analizando el impacto que el colonialismo francés había generado en la mente de los argelinos, dijo que la situación colonial genera en la mente del colonizado el deseo de “instalarse en el lugar del colono (…) sustituir al colono”. 

¿Es ese nuestro diagnóstico?

 

Jorge DortaJorge Dorta 

A raíz de la situación actual en Cataluña, el gobierno de España ha mandado una carta al gobierno de Canarias a modo de advertencia. La misiva, dirigida a Coalición Canaria con copia al califa que quiere ser el califa en lugar del califa, es decir, Nueva Canarias, empieza diciendo; 

Sabemos que sois los más fieles defensores de la españolidad de Canarias, ya que en una Canarias independiente, democrática y con un pueblo despierto consciente de sus derechos no podríais robar tanto ni perpetuaros en el poder a través de una ley electoral fraudulenta como la que os hemos diseñado. Pero por si se os ocurre tener tentaciones independentistas mirad lo que está ocurriendo en Cataluña y tomad buena nota de las catastróficas consecuencias económicas que implicaría. Mirad como en Cataluña Caixabanc, Banco Sabadell y muchas otras empresas están cambiando su domicilio fiscal.

Si os independizais todas las grandes empresas españolas con domicilio fiscal en Canarias lo trasladarán para tributar en España (como hacen actualmente), en lugar de acogerse a los beneficios fiscales de las islas. Pensad cuantas empresas del Ibex 35 tienen su domicilio fiscal en Canarias. Os quedareis sin industria, sin sector financiero y sin multinacionales.

Si Canarias se independiza las empresas españolas dejarán de acogerse a los beneficios fiscales del REF y a la RIC y empezaran a pagar impuestos en las islas. Estais advertidos.

Además, si Canarias se independiza ya no podremos devolver en forma de subvenciones parte de lo mucho que os robamos.

Pero si estas amenazas no son suficiente para hacer entrar en razón a los canarios, os advertimos también con otra serie de medidas.

Si Canarias se independiza, España como represalia ya no os venderá nada, tendréis que comprárselo todo a otros países. A día de hoy os hemos obligado a comprarnos más del 90% de vuestras importaciones totales, sin que España sea un monstruo exportador ni un gigante competitivo. Hasta ahora os hemos vendido los excedentes de producción que España no podía colocar en el resto del mundo. Si os independizais tendremos que buscarnos otro al que encasquetarselo. Si queréis arriesgaros a comprar directamente a alemanes, suecos, estadounidenses, chinos o británicos allá vosotros, nosotros os hemos advertido.

Tampoco os venderemos frutas y verduras de Marruecos, así que en vez de nosotros comprarlas en Marruecos, llevarlas a Murcia, empaquetarlas, ponerles un sello, mandarlas a Sevilla y de allí meterlas en un barco para Canarias para que nos las compreis, tendréis que comprarlas directamente a Marruecos y meterlas en un barco en Tarfaya o Agadir para mandarlas a Canarias frescas y en el mismo dia.

Olvidaros también de que traigamos el pescado desde el banco pesquero canario saharaiano a España para aquí desembarcarlo, tratarlo y luego mandarlo de vuelta a Canarias, ... tendreís que adquirir el pescado directamente del mar a la mesa.

Además desaconsejaremos a los españoles a que vayan de vacaciones a Canarias y les aconsejaremos que viajen a lugares mas exóticos como Turquía, Arabia Saudi o Túnez, así en lugar de 16 millones de turistas tan solo recibiréis 13 millones de turistas. Estáis advertidos.

Tampoco os permitiremos entrar en la Unión Europea. Toda vuestra extensa producción industrial no podreís venderla en la UE, tendréis que ser país y territorio de ultramar con un estatus de asociación a la UE con pleno acceso a los mercado europeos para vuestras exportaciones, o alternativamente país ACP también con pleno acceso a los mercados europeos.

Y finalmente, si aun no habéis entrado en razón, si os independizais os volveremos a colocar en un cuadradito en el mapa debajo de Baleares... estais advertidos

 

Domingo GariDomingo Gari 

Hasta el día de hoy para mí la palabra alzados, pronunciada por el poder, era privativa de la heroica resistencia que los guanches y gomeros opusieron al poder colonial durante el siglo XVI. Armados con las nuevas armas de hierro que le arrebataban a los españoles, estos resistentes canarios mantuvieron en vilo al incipiente poder colonial durante muchas décadas, después de que la conquista de las islas se hubiera dada por concluida en 1496.

Pero mi sorpresa fue mayúscula al leer en la prensa de Madrid el auto de la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que debía resolver sobre la continuidad en prisión o la libertad provisional de los jordis de la ANC y de Omnium, cuando dictaminó que debían permanecer en prisión por “el contenido de los mensajes transmitidos por los recurrentes el 20 y 21 de septiembre, llamando a la movilización permanente desde ese día a favor del referéndum y en contra de las actuaciones para impedirlo, y el papel protagonista y dirigente que los   investigados desempeñaron en todo momento, presentándose como interlocutores de losalzados frente a la comitiva judicial y a los responsables de los Mossos d’Esquadra”.

¿Conservarán estos de la Audiencia Nacional un porcentaje nada despreciable del espíritu inquisidor de los colonialistas del siglo XV? Nunca se sabe. No sería de extrañar tampoco. El nacionalcatolicismo tiene ya unos buenos siglos y ahí sigue tan campante, reeditándose como si el tiempo no pasara. Y es que en realidad no pasa por él. Es la misma ideología reaccionaria que ha dominado España desde el siglo XVIII en adelante. Por eso tampoco es de extrañar ver ahora en el siglo XXI, como un tribunal de un instancia heredera del Tribunal de Orden Público del franquismo usa esa expresión tan del antiguo régimen.

Esto me trae al recuerdo un poema de Allan Ginsberg titulado América, en el que en un pasaje dice: “América…tu maquinaria es demasiado para mí/ Me haces desear ser un santo/ Debe haber otra manera de resolver esta discusión/¿Eres siniestra o esto forma parte de una broma pesada?” Mutatis mutandipodríamos hacer la misma pregunta, ¿España, eres siniestra o esto forma parte de una broma pesada? ¿De verdad que no hay otra manera de resolver este asunto?

Foto Chema Hernandez Aguiar 1Chema Hernández Aguiar

La Tele Canaria y la prensa del régimen

Se preguntará el lector que relación tiene la prensa del régimen y la Televisión Canaria pues, aunque no lo crea es como la Santísima Trinidad y el poxipol, tres en uno, pero de eso ya hablaremos.

No crea el abnegado leyente que ando obsesionado con la televisión canaria, ni mucho menos, pero en estos tiempos en que los medios de comunicación padecen el mismo descrédito que las instituciones y el poder político, toda la política en la colonia gira en torno a un televisor. Los acuerdos y desacuerdos en multitud de cuestiones que afectan al ciudadano, las alianzas políticas, pasan por la televisión. No es extraño, para el gobierno español es una prioridad el control de TVE-BOE como también lo es la TV3 Catalana, en su paranoica obsesión por sofocar la rebelión catalana, que no es el caso de la Televisión Canaria, fiel a la Corona, aunque sea de espinas.

La TV Canaria: la lucha por la supervivencia

El concurso convocado para empresas que suministren los servicios informativos de la TV Canaria que tiene una cuantía de 144 millones de euros se ha transformado en la madre de todas las batallas.

La prensa escrita en Canarias sufre la crisis nivel mundial que viven los periódicos en papel, a pesar de las ediciones digitales de relativa rentabilidad:

El descrédito de los medios, ejemplo palpable el auge de los populismos que obtienen excelentes resultados contra campañas masivas de descrédito de todos los medios.
La multiplicidad de recursos en la red por los que el ciudadano puede obtener información.

En Canarias:
El distanciamiento de los rotativos canarios de las informaciones y problemas que afectan al lector, siempre más centrados en las cuitas del poder en las islas que no interesan ya a nadie, en las españas y sus crisis: económica, social y territorial.
La ausencia de pluralidad ideológica y política.
La nula atención a la cuestión nacional canaria.
El exagerado servilismo a los pagadores de publicidad institucional y privada.
La ausencia de una mirar y perspectiva canaria de la realidad internacional.

Por todo lo anterior, con unas ventas diarias que no alcanzan los 5000 ejemplares en el mejor de los casos, la tabla de salvación de esos medios es el concurso de la TV Canaria.

En este contexto, Canarias 7 y la Provincia-Prisa han llevado a sus medios una sangrienta batalla, de las de conseguir por todos los medios dicho concurso para que nada cambie.

Así el Parlamento se divide en dos grupos políticos:

Canarias7, con Podemos, PP y NC. La Provincia-Prisa, con CC y PSOE de Torres.

Evidentemente, como ya apuntamos ayer, el resultado está cantado, el concurso lo obtendrá CC-PSOE, es decir, La Provincia.

¿Y qué proyecto de TV Canaria? Con unos o con los otros, más de lo mismo

El mismo. Idem. Si observan los programas que deícticamente se le han otorgado a la Provincia-Prisa, no desentonan, tienen la misma orientación que los que ya hacía la productora de Canarias7. No hay diferencia alguna.

En la Ley 13/2014, de 26 de diciembre, de Radio y Televisión Públicas de la Comunidad Autónoma de Canarias, establece en el artículo 2 como finalidades de TVC las siguientes:

Propiciar la cohesión territorial de las islas
Satisfacer las necesidades de información, cultura, educación y entretenimiento de la sociedad canaria.
Ser instrumento también fundamental para preservar, sensibilizar y dar uso a nuestro específico acervo económico, mediante la aplicación y difusión de nuestro Régimen Económico y Fiscal.
Difundir nuestra identidad y diversidad culturales
Impulsar la sociedad de la información y la producción de bienes culturales y audiovisuales canarios
Promover el pluralismo, la participación y los demás valores constitucionales y estatutarios
Garantizar el acceso de los grupos sociales y políticos significativos más representativos.

Tanto por sus líneas editoriales como por lo que se ha observado hasta el momento no parece que estos objetivos se vayan a cumplir, sean unos o los otros.

Hoy , por ejemplo, el Canarias7 lleva a portada, con tremenda foto, la jura de bandera en la Vega de San Mateo, en plena exaltación patriótica, La Provincia, en un aritmética surrealista, divide la previsible bajada del PIB español por las comunidades autónomas y dice que nos el process nos afecta en una determinada cantidad, pura ciencia, como si los PIB de los territorios fueran homogéneos, vamos de parvulario.

En definitiva, el Canarias7, de forma descarada y burda, alienta el anticatalanismo y el patriotismo español, y La Provincia al menos lo hace con cierta sutilidad, pero en ambos casos unidos por un mismo destino.

Por tanto, ya que es un clamor que estamos hartos de la instrumentalización política tendenciosa de este medio, convencidos de que lejos de contribuir al desarrollo de la identidad de nuestro pueblo, a la extensión y divulgación de nuestra cultura, a la difusión de las expresiones artísticas y musicales de los canarios del S XXI, a la formación continua de nuestra sociedad, debido a que ,en la actualidad, es una herramienta al servicio de determinadas fuerzas políticas, de la aculturación, de burla y ridiculización permanente de lo canario y de desinformación de nuestro pueblo, que contribuye permanentemente a la pérdida progresiva de identidad y lo que es más grave de la imposición de otras culturas que nos son ajena y contrarias a cualquier cohesión territorial o social.

En la medida que el Parlamento de Canarias no sólo no es capaz de garantizar los principios generales que inspiran su actividad, sino que además sostiene al Presidente de un Consejo Rector de un solo miembro, que los concursos de los servicios informativos ha sido claramente cuestionado y es objeto de discrepancias jurídicas, solicitamos: Se suspenda la emisión de la Televisión Canaria hasta tanto ese Parlamento esté capacitado, tenga la voluntad y establezca los mecanismos necesarios para que cumpla como mínimo la finalidad que justificó su creación.

En definitiva, que se cierre esa televisión que sólo nos avergüenza como sociedad.

Wladimiro RodriguezWladimiro Rodríguez

No tiene una explicación fácil decirles a los agricultores canarios que no podemos exportar nueve millones plátanos en noviembre, en un mercado en el que no hay fruta de temporada, y que, en realidad, demanda más de doce millones de kilos semanales, máxime cuando vemos que los precios al consumidor entre el plátano y la banana dista en muchos mercados, estando muy por encima el precio de nuestra fruta. Valga como referencia los 0,40 ?/kg que presentaba como diferencia de precio entre el plátano y la banana un Mercadona de la localidad de Benidorm, y que es apreciable en numerosos mercados y supermercados de la Península.

Hemos de destacar que la comercialización ha mejorado y, por ejemplo, la presentación de los plátanos no tiene los niveles de rozaduras de antaño. Sin embargo, encontramos situaciones que hacen de cortocircuito. Veamos algunos casos:
En una cadena de supermercados (Consum, origen Valencia, extensión sur y este peninsular) encontramos los plátanos como exquisitez a 2,10 ? /kg, frente a las bananas a 0,99 ? la bolsa de tres dedos, es decir, las categorías han desaparecido. Las bananas tienen buena presentación, pero están sin nombre ni apellidos, sin lugar de nacimiento, y compiten mediante precios bajos, que además tienen apenas oscilaciones a lo largo del año.
En el caso de los plátanos, aquí y ahora tenemos más de treinta marcas haciéndose la competencia (¿para supuestamente competir en Península?) entre las distintas entidades locales, con las llamadas leyes del mercado. Sin embargo, la banana es diferente en su procedencia, pero ante el consumidor mantiene precio y presentación uniforme, y así nos va desplazando. La cadena que tiene los plátanos a 2,10 ? la próxima semana los tendrá que bajar si quiere venderlos ante la banana a 0,99 ?.
Mientras tanto, en Canarias los plátanos los enviamos al barranco o al ganado. Los agricultores cobramos una semana a 0,50 ?/kg, mientras que la banana sigue ganando mercado, y nosotros lo perdemos, ya que no podemos enviar a la piel de toro más de ocho millones de kilos.
Aquí nos lamentamos, echamos la culpa al calor, lamentamos que no haya viento que tire los plátanos del vecino, y el seguro resuelva lo que nosotros hacemos mal, porque no se ven razones para clarificar menos marcas, unificar criterios de comercialización y establecer precios con otros criterios, por ejemplo por temporada, que evite la picaresca de producir más kilos, olvidando el mercado. No podemos seguir manteniendo la situación actual de guerra local que nos debilita en el mercado, como ponen de manifiesto los hechos, ya que hemos pasado de vender más de doce millones de kilos en las semanas anteriores de noviembre, a los ocho de esta semana.
Hay razones objetivas para entender que los plátanos tienen problemas locales en Canarias, problemas de familia que tenemos que resolver, ya que con 140 millones de euros de la UE no hay razón para que tengamos como futuro la situación del tomate.
Los problemas familiares son siempre complicados; los tiempos nos obligan a una siembra de sentido común, de compromiso, de cuidar un cultivo que ha generado trabajo y recursos a lo largo de más de cien años. ¡Está en nuestras manos, superemos los pleitos de familia.

Luis Perez SericholLuis Pérez Serichol

Las pensiones por jubilación se pagan, al menos desde el Pacto de Toledo, básicamente con cotizaciones sociales, es decir, con lo que aportan a la Seguridad Social empresas y trabajadores. En el año 2000 se creó un fondo de reserva, pensando sobre todo en los años 2040 y siguientes, en los que el número de personas jubiladas crecerá mucho como consecuencia de la alta natalidad de finales de los 70 y principios de los 80 del siglo pasado.

Ese fondo de reserva se fue incrementando año tras año hasta alcanzar casi 70.000 millones de euros a finales de 2011, aún cuando la crisis ya llevaba cuatro años de andadura. A partir de ese momento, y coincidiendo con la llegada del Partido Popular al Gobierno, la tendencia cambió radicalmente. Los gastos del sistema pasaron a ser muy superiores a los ingresos y el Fondo de Reserva entró en caída libre, hasta el punto de perder, en sólo 5 años, todo ese capital acumulado. Hoy la Seguridad Social afronta un déficit anual de 15000 millones de euros, más de mil millones cada mes, por lo que está, prácticamente, en bancarrota.

Esta grave situación no es fruto de la fatalidad, ni del cambio climático, ni siquiera de la crisis, sino de una política económica que, consciente y premeditadamente, nos han conducido a ella.

En primer lugar aprobando una reforma laboral que abarata el despido, y reduce la negociación colectiva a la mínima expresión, dejando a los trabajadores indefensos y provocando la mayor caída de los salarios desde la restauración de la democracia. Y, lógicamente, a salarios más bajos, cotizaciones sociales también más bajas. Por eso, a pesar de que se han alcanzado niveles de empleo similares a los años anteriores a la crisis, los ingresos de la Seguridad Social son muy inferiores.

Por otra parte se carga la financiación de las políticas activas de empleo a la Seguridad Social, es decir, se exime de cotizaciones a las empresas a cambio de contratos indefinidos, las llamadas tarifas planas, de tan dudosos resultados, lo que ha supuesto una caída de ingresos de hasta 4000 millones de euros en algunos años.

Otro factor que ha tenido una influencia significativa en la pérdida de ingresos tiene que ver con la decisión gubernamental de suprimir el subsidio a los parados de larga duración de más de 52 años, con lo que se han perdido unas cotizaciones que venían muy bien al Sistema.

Pero con todo, no es la situación financiera de la Seguridad Social lo único que preocupa a trabajadores y pensionistas. Las dos últimas reformas, la de 2011 de Zapatero y la de 2013 de Rajoy supondrán, si la presión social y las próximas elecciones generales no lo impiden, más años de trabajo y un buen pellizco a las futuras pensiones, la primera, y un inexorable y continuado empobrecimiento de los actuales y futuros pensionistas, la segunda.

¿Esto es inevitable? ¿No hay alternativa? De eso nos quieren convencer los numerosos artículos que publican a diario los medios de comunicación y que nos machacan con el mantra de que el sistema es insostenible. Claro, que si investigamos un poco, comprobamos que los dueños de esos medios de comunicación son los mismos que los de los bancos que nos quieren vender sus planes de pensiones, de tan dudosa rentabilidad.

* Luis P. Serichol es vicepresidente de La Asociación en Defensa de las Pensiones Públicas de Canarias