Tomás Ramos copiaTomás Ramos

 Gobierna el tercero en votos, en solitario y sin pactos.

Cuando lo que resulta totalmente absurdo, ilógico e injusto en el funcionamiento de una supuesta democracia pasa desapercibido, y no somos capaces de plantearlo fríamente y llegar a las conclusiones oportunas, hay que estar hondamente preocupado. En nuestras islas Canarias, lo que sucede con nuestro sistema electoral no tiene parangón, ni de lejos, en ningún régimen “democrático” que se precie en todo el planeta Tierra. A cualquier demócrata no español al que se le plantee que en nuestra tierra isleña, el tercer partido en votos puede, gracias a los artilugios electorales, ser el que gobierna, en solitario, y sin pactos, llegaría a una respuesta rápida: que le estamos engañando, o que vivimos en una dictadura…Y es lógico que así sea… pero no es lógico que no nos demos cuenta de ello, y que, encima, para mayor escarnio de nuestra capacidad de raciocinio como ciudadanos, lo consideremos “normal”. La matemática no engaña. Resultados últimas elecciones autonómicas en Canarias:

En votos: Primero el PSOE con 180.000 votos, segundo el PP con 169.000 , tercero Coalición Canaria con 160.000, cuarto PODEMOS con 132.000, quinto Nueva Canarias con 93.000, sexto Ciudadanos con 54.000, séptimo Unidos con 32.000, octavo Izquierda Unida con 20.000, noveno PACMA con 11.000, décimo UpyD con 8.500, undécimo ANC con 5.500, duodécimo Asociación Socialista Gomera, 5.000 votos…. Pero sólo los marcados en negrita sacan escaños, y además, con el siguiente orden:

En escaños: Primero Coalición Canaria con 18 escaños, segundo el PSOE con 15, tercero el PP con 12,cuarto PODEMOS con 7, quinto Nueva Canarias con 5, sexto Asociación Socialista Gomera (¡¡¡los duodécimos!!!) con 3… El resto no sacan escaños.

¿Cómo era aquello de que la democracia se basaba en: “un ciudadano, un voto”, y también …”todos somos iguales ante la ley” ? Pues aquí tenemos, matemáticamente hablando, blanco y en botella, la valía de nuestra “democracia canaria”. Repito, no hay en todo el planeta una democracia que tenga este absurdo, ilógico y dictatorial sistema electoral. Gracias a ello, el tercero en votos, gobierna y en solitario, sin necesidad siquiera de pactos. Y esto nos lo venden, y lo aceptamos, como un régimen democrático, una democracia avanzada que no acepta lecciones de nada, etc.

En otros países del mundo, en el pasado, existió este sistema de pucherazo electoral, de régimen manipulador y corruptor de la voluntad popular. Pero eso ya ha ido desapareciendo o al menos, reduciéndose. Además, tiene un nombre ya definido en el cuadro de infamias de la democracia… gerrymanderismo… Proviene de su inventor, el gobernador yanqui Elbridge Gerry de Massachusetts en 1812, siglo XIX, que inventó este método de pucherazo electoral, mediante la manipulación de los distritos electorales. Un periodista unió su apellido, Gerry, a “salamander” (salamandra), para visionar su capacidad de agarrarse al poder como ese reptil con ventosas en las patas. ….En Canarias sería entonces algo así como “Clavijoperenquenismo”.

Tal útil invento, fue luego aplicado con éxito a la marginación electoral de negros y latinos en USA, republicanos en Irlanda del Norte, negros y mestizos en Sudáfrica…. Todos ellos ejemplos muy “democráticos” en que se inspiraron los creadores de nuestro sistema electoral canario. Afortunadamente para ellos, en esos países, el gerrymanderismo es cosa del pasado, al menos en sus aspectos más descarados. Aquí, en Canarias, no… seguimos en siglos pasados en cuanto manipulación y alteración de la voluntad popular, elclavijoperenquenismo está en su apogeo. Lo grave no es que lo hagan, lo terrible es nuestro silencio a aceptación fatalista. Que consideremos que nuestros gobiernos canario es, aparte de “legal”… legítimo y democrático.

¿HASTA CUÁNDO?

P.D. El primer paso para acabar con una situación injusta, es tener conciencia de su existencia… Y luego que otra realidad es posible.

D417FF51 BE70 45FB A01A 20E12FCF9703 Pedro M. González Cánovas

A lo largo del territorio ocupado por la monarquía borbona y sus ejércitos, con la utilización de sus fuerzas represivas y los partidos continuistas (autodenominados “constitucionalistas”), emergen con razonable fuerza distintos nacionalismos impulsados por razones históricas y fundamentos étnicos o culturales que asustan a los terroristas del poder centralizado en Madrid; y a los dueños del chiringuito o la citada Casa Real.

España ha vuelto a retroceder en el tiempo, para estar más cerca de la dictadura franquista y alejarse de la quimera de democracia a la europea. Aunque la Europa democrática no sea precisamente el garante de libertad o igualdad que venden, sino un nido de liberales manejados por los mercados y sin escrúpulos con las personas. La realidad es que el control del estado sobre los individuos y los recortes a la libertad de expresión llegan a ser asfixiantes; y la insumisión se paga hasta con penas de cárcel.

Desde la ultraperiferia, donde vivo, no soy capaz de apreciar apenas diferencia entre el nacionalismo español del PP, Cs o PSOE. Cada vez me resultan más agresivas sus leyes y todos esos excesos que se camuflan bajo la “democracia monárquica”. Por eso, cuando hablan de separación de poderes, yo, espectador y actor social, no puedo sino llenarme de rabia y desear con todas mis fuerzas que su castillo de naipes no tarde en derrumbarse: “no hay mentira que cien años dure”, pero a mí ya me está pareciendo mucho tiempo, ¿a ustedes no?

A la suma del poder legislativo, político y judicial, se le añade lo que se conoce como cuarto poder: el poder mediático. Así, ahora vemos unos medios más controlados que nunca tras los cierres de periódicos, revistas, emisoras de radio…; las ocupaciones de medios públicos (que para eso también sirve el 155 de su intocable Carta Magna); los encarcelamientos de cantantes o cualquiera con poder de difusión de ideas que pongan en riesgo el actual estatus. Sin duda, todas las voces acalladas, tienen ese agravante que es su propio ingrediente político contrapuesto al ideario del Estado.  

Después están esos millones de españoles que no entienden sino su propio concepto nacional, su nacionalismo ombliguista. Prefiero pensar que son pobres desgraciados ahogados en un caldo opiáceo que no les permite ver más cultura que la “oficial” que emana del discurso españolista. Vale, también podía haber dicho “adoctrinados”, pero entonces me verían los españoles con cuernos y rabo y, con ellos, cada vez que se habla de cualquier otro nacionalismo que no sea el español, como mínimo, muere un torito. Estos españolitos de a pie no saben que están viviendo un importante episodio histórico de España; piensan que la crisis política es ajena a ellos y que solo el superhéroe capitán España lo resolverá todo, con su grito de guerra (“a por ellos”). Y entonces, de forma natural, muere una camada de toritos y se escapa un elefante; mientras, en España se sigue pensando que no hay nada mejor que ellos mismos y se tardarán años en reconocer la actual crisis política.

Sinceramente, ignoro de cuantas violaciones de las leyes españolas se pueden señalar por este escrito de opinión: preferiría no saberlo nunca. Hay sanciones que llegan muchos años después y otras que tardan menos que Zapatero en traicionar a un obrero o hacerlo preso de su reforma laboral. En España pasan cosas muy graves que nunca se castigan y otras veces tan solo expresar pensamientos es un delito. Y si esperas por Bruselas o Estrasburgo puedes morir de viejo en una prisión muy lejana.

Es una realidad así de triste, a no ser que te bajes los pantalones, jures su sagrada y arcaica constitución, y entonces, seguro que vuelve a morir -por lo menos- un torito.

 

D4478B16 C29B 43CD BD3B 7BB1039A89B2La razón instrumental es un aspecto de la razón humana que busca transformar un medio concreto, en ocasiones hostil, empleando para ello determinadas herramientas para alcanzar unas metas máximamente deseables. Sin duda estamos en el campo pragmático de la acción, en el terreno de escoger los medios adecuados para alcanzar los fines propuestos. Cuando la razón instrumental se traslada a la vida pública, pueden surgir organizaciones de diversa índole (políticas, culturales, sindicales,…) que actúan como instrumentos de transformación social.

Hoy se conmemora el nacimiento de una organización que a lo largo de sus 40 años de existencia ha sido y es un referente sindical ineludible del profesorado y de la sociedad canaria en su conjunto. Tal y como consta en el acta del registro del Gobierno Civil de Santa Cruz de Tenerife, el 20 de diciembre de 1977, se otorga carta de naturaleza y, por tanto, se constituye el Sindicato de los Trabajadores de la Enseñanza de Canarias (STEC-IC). Tras la larga noche de la dictadura franquista, la ciudadanía deseaba ejercer sus derechos, unos derechos hurtados a los largo de 40largos y duros años, garantías proscritas que hoy nos resultan básicas y elementales pero que, en los años inmediatamente posteriores a la muerte del dictador, resultaba problemático que se pudieran alcanzar y sobre todo ejercer. La libertad de expresión, de asociación, de reunión, el derecho a elegir democráticamente a nuestros representantes, el derecho a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores a través de sindicatos independientes, etc., son derechos y garantías indispensables para alcanzar una sociedad civil fuerte, robusta, organizada y libre y para un Estado que, en aquel tiempo, debía democratizar unas estructuras forjadas para perpetuar el franquismo una vez muerto Franco. 

Por ello, era el tiempo de las conquistas sociales que se fraguaban en las calles, en las plazas, en las fábricas, en las industrias, en los puertos y en los campos. También en los colegios. La educación pública necesitaba cambios con urgencia, ya no podía ser la correa trasmisora de los valores del Régimen, ni continuar su senda elitista en la que los hijos de los trabajadores no pasaban de los estudios primarios, ni estar al margen de los cambios sociales que se atisbaban en el horizonte más inmediato. Por eso se fundó el STEC-IC, un instrumento transformador para los nuevos tiempos, un poderoso concatenador de voluntades de cambio, un proyecto coral y colectivo, inclusivo y democrático, independiente de cualquier opción política, pero inequívocamente progresista, marcado por su carácter asambleario que lo ata de por vida a la calle y a la escuelatanto en la toma de decisiones como en la reflexión autocrítica.

A lo largo de estos años el STEC-IC ha acompañado siempre las reivindicaciones del profesorado de Canarias y de la Escuela Pública, lo atestiguan los miles de afiliados, militantes y simpatizantes que conforman su pasado y su presente, desde los fundadores hasta el último docente en inscribirse, cronológicamente hablando, en cualquiera de sus sedes, tan abiertas y franqueables hoy como siempre. Por todo ello el profesorado canario le ha otorgado siempre un lugar de honor a la hora de representarlo.

Sin duda se han cometido errores y sufrido momentos de plomo, como es natural en una trayectoria tan dilatada en el tiempo, pero su irreductible voluntad de lucha y su infatigable defensa de la educación pública, su denuncia de las políticas neoliberales que conllevan la paulatina desaparición de los servicios públicos universales y gratuitos y el consiguiente socavamiento de los fundamentos del Estado del Bienestar, son inseparables de su naturaleza y constituyen su aportación a la mejor tradición sindical y política isleña, formando parte ya de la memoria social, e incluso sentimental, del pueblo canario.

Esa vocación de universalidad de clase quedó acreditada cuando en 1994 el STEC-IC funda, conjuntamente con otras organizaciones, ese proyecto mancomunado que es Intersindical Canaria, insustituible instrumento de las clases populares que desde entonces es un protagonista central del mundo del trabajo que goza de la confianza mayoritaria de los trabajadores de un amplio número de sectores. Asimismo el STEC-IC formar parte también de la Confederación de los STES que aúna a los representantes del profesorado de todo los territorios del Estado para proteger a los profesionales de la Educación Pública allá donde se encuentren y mejorar sus condiciones laborales, siempre vulnerables, siempre expuestas a política regresiva y a recortes presupuestarios servidos en ofrenda al dios mayor de nuestros tiempos: los mercado financieros. Por último, el STEC-IC pertenece la Confederación Intersindical conjuntamente con trabajadores y trabajadoras de otros sectores que no están vinculados específicamente a la enseñanza como los ferroviarios o las administraciones públicas.

Así pues, el vigor del presente se asienta en el esplendor del pasado, mientras el futuro lo tendremos que escribir entre todos y todas porque el STEC-IC es, a la postre, simplemente una herramienta en manos de los hombres y mujeres que tenemos por vocación y profesión el noble arte de educar.

 Profesor de Filosofía, delegado de la Junta de Personal de S/C de Tenerife y miembro del Secretariado Nacional del STEC-IC

Jorge DortaJorge Dorta

Un día los banqueros se dieron cuenta de que en un mercado libre y competitivo las oportunidades de negocio no eran ni tan rentables ni tan seguras como en los monopolios u oligopólios. Se dieron cuenta de que las oportunidades de arbitraje (beneficio sin riesgo fruto de las ineficiencias y asimetrías del mercado) desaparecían tan rápidamente que había que hacer que duraran más, y la forma de conseguirlo era a golpe de introducir legislación al respecto. Así empezaron a crear montañas de legislación para prohibir esto o aquello - bajo la excusa de protección al inversor o cualquier otra chorrada - al tiempo que creaban montañas de productos estructurados que vendían a los clientes para saltarse la legislación que ellos mismos habían impulsado. Por ejemplo una compañía de seguros o un plan de pensiones no puede invertir en materias primas pero puede invertir en un bono estructurado que tenga como subyacente materias primas, es decir que dependa del precio de las materias primas. Esto permitía a los bancos crear artificialmente oportunidades de arbitraje que se mantenían en el tiempo, o al menos mientras siguiera vigente la legislación. En realidad no eran oportunidades de "arbitraje" sino "extracción de rentas", es decir, no creaban riqueza nueva sino daban un servicio innecesario que solo se justificaba por la legislación artificial que habían introducido para eliminar la libertad de contratación y así redistribuir la riqueza (hacia ellos) pero sin crear riqueza nueva.

Era como si le pusieran una cadena de lado a lado de un río y pidieran peaje por pasar navegado. Ni habían creado nada, ni habían mejorado el entorno del río, ni han creado ningún valor, simplemente hallaron la forma de cobrar por lo que antes era gratis.

Además los bancos empezaron a actuar no como gestores de riesgos sino como supermercados de productos financieros, y el riesgo, en lugar de gestionarlo ellos, como es su obligación, se lo endiñaban al cliente vía producto estructurado o lo que fuera.
No tardaron en extrapolar toda esa lógica al resto de la economía. Las empresas en las que ellos invertían tenían mas riesgo y menos beneficios si operaban en un mercado libre y competitivo que si operaban en régimen de monopolio u oligopolio protegidos por barreras de entrada o privilegios estatales. Lo mismo ocurría si en lugar de invertir les prestaban dinero. Esos prestamos tenían mas riesgo si se le hacían a empresas que operaban en mercados libres y competitivos que si lo hacían en mercados intervenidos o en concesiones administrativas. Operaciones con menos riesgos le permitian apalancarse más y crear más dinero de la nada,.... o en términos técnicos "usar mas eficientemente el capital propio del banco".
En la mayoría de los casos, las privatizaciones no fueron acabar con monopolios u oligopolios estatales para introducir libre competencia, sino la venta de monopolios u oligopolios al sector privado de la misma forma que los monarcas de antaño se la pasaban vendiendo puestos y privilegios. En el proceso ganaban todos, banqueros, políticos y empresarios,.... todos menos el ciudadano me refiero.


  1. Luego llegó la crisis ... y de repente cambiaron las reglas... eso de dejar caer a las empresas ineficientes o mal gestionadas lo dejamos para la teoría,....ahora había que rescatar a los bancos,o mejor dicho a los accionistas y a los que habían comprado bonos de los bancos, así que en lugar de nacionalizar los bancos que estaban en quiebra, lo que hicieron fue prestarles o regalarles dinero. algunos países como Holanda o USA recuperaron ese dinero, otros como España se lo regalaron directamente. Es decir, las reglas de juego las cambiamos según nos convenga. Es la ley del embudo, la parte ancha para la elite y la estrecha para el resto.


    Luego se inventaron cincuenta mil historias para, junto con los bancos centrales, transferir enormes cantidades de riqueza del ciudadano y el contribuyente a la élite mediante "programas" con rentabilidades altísimas diseñados para enriquecer artificialmente a dicha élite mientras que se recortaban derechos y servicios públicos.


    El enemigo más efectivo contra el sistema de mercado no es un hippie comunista fumando hierba, ni siquiera un sindicalista con el puño en alto cantando la internacional. El enemigo mas efectivo contra el sistema de mercado es un banquero profesional trajeado, un empleado de la Reserva Federal o de cualquiera de los Bancos Centrales o unos políticos ambiciosos dispuestos a vender dávidas y privilegios para enriquecerse. El juego se llama "privilegio y oligopolio", es decir, concentración de poder, y para concentrar poder hay que acabar con la competencia, y por tanto con el libre mercado.

    El ascenso del capitalismo, que comenzó hace un par de cientos de años, ha sido un desarrollo espectacularmente positivo para la humanidad. Ha creado riqueza material y crecimiento a una escala que el mundo nunca ha visto antes. Ha generado una enorme riqueza material que sacó a miles de millones de personas de la pobreza y acabo. Triplicó la esperanza de vida y liberó a la mayoría de la dependencia del Estado y el sistema de absolutismo y privilegio aparejado a este.

    Pero no ha sido un sistema sin fallos, de hecho tiene dos grandes fallos, el primero el desastre ecológico del consumismo y el expolio de los recursos naturales del planeta. Por otro, especialmente durante los últimos 40 años, el sistema ha mutado de los principios de libre mercado recreando los principios del mercantilismo intervencionista anterior, y como consecuencia la gran mayoría del crecimiento económico hacia las élites que poseen y administran los sistemas de creación de riqueza y el poder político.

    El problema es que la gente de la calle no entiende esto. La corrupción del significado de las palabras es una técnica de manipulación política que usan tanto la derecha como la izquierda. Al cambiar el significado de las palabras se nos hace imposible entendernos aunque hablemos el mismo idioma. Al sistema actual se le suele denominar "neoliberal", sugiriendo que es una evolución del sistema "liberal", pero ¿es esto cierto? veremos que no. El sistema actual se parece mucho más al mercantilismo que al liberalismo, por tanto en lugar de neoliberalismo deberíamos llamarlo neomercantilismo.

Asuncion FfiasAsun Frías

Veo al alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, cargando sobre sus hombros unos paquetes en un tele maratón organizado por una televisión local. Observo su sonrisa de orgullo solidario y me viene a la cabeza una sucesión de rostros menos sonrientes: personas que pidieron cita en noviembre y no podrán ser atendidas hasta marzo en las Unidades de Trabajo Social, vigilantes de las sedes municipales que llevan tres meses sin cobrar su sueldo, personal de contratas y subcontratas cuyos derechos se conculcan un día sí y otro también…

Me pregunto cómo se sentirán si están viendo el mismo programa televisivo: ¿estarán esperando algunas migajas de lo recogido? ¿Observarán desconcertadas por no poder encajar tanto paripé? ¿Sentirán rabia que transformarán en energía para luchar por sus derechos?

Sigo mirando y veo mucha generosidad por parte de nuestro pueblo, muchísima gente que no quiere que nadie pase necesidad y dona lo que puede, a veces, incluso, lo que no le sobra. Me pregunto qué pensarán tantas personas solidarias ante el protagonismo que tienen ciertos representantes políticos en el telemaratón: ¿creerán que les mueve su solidaridad? ¿Considerarán que están ahí porque es su obligación? ¿Pensarán que lo que persiguen es rédito electoral?¿Se preguntarán cuánto dinero público conlleva organizar un tinglado de semejantes características?

Miro la pantalla y veo múltiples caras de lo que llaman solidaridad, lo sea o no lo sea: el neoconservador que busca lavar su conciencia ahora que llega la Navidad, la postmoderna que está flipando por vivir la experiencia de una jornada tan espectacular, el neoliberal explotador que cuenta con que el telemaratón sea rentable para su negocio gracias a la publicidad y a las desgravaciones fiscales, la líder vecinal que, honestamente, confía mucho más en la autoorganización de la sociedad civil que en las instituciones públicas…

Y en medio de todo veo a los representantes del régimen intentando tapar con un dedo los enormes agujeros de vulnerabilidad, pobreza y exclusión social que son consecuencia de sus injustas políticas. Y entre ellos, Bermúdez, ufano, en su salsa. No estoy por perder el tiempo con postureos, así que apago la pantalla.

Quiero tener un alcalde que conciba la solidaridad como redistribución de la riqueza, que exija que paguen más impuestos quienes más tienen y menos quienes menos tienen, que promueva un cambio de modelo productivo y, con ello, nuevos empleos, que pelee por conseguir un sistema de garantía de rentas para que todo el mundo pueda tener unos ingresos básicos, que evite la privatización y la precarización de los servicios públicos, y que fomente el desarrollo comunitario en todos los barrios, potenciando las redes de cooperación vecinal.

En definitiva, quiero un alcalde que cargue sobre sus hombros la responsabilidad de garantizar el derecho a vivir con dignidad de toda la ciudadanía santacrucera y no uno que carga sacos de caridad televisada en el gran paripé de la solidaridad.

*Concejala de Sí Se Puede

Jose Farrugia de la Rosa

José Farrugia de la Rosa

Hasta la dominación iene su propia estética

Herbert Marcuse

La naturaleza es bella en sí misma, no hay que imponerle nada

Luis Morera

El proyecto “artístico” de Agustín Ibarrola (Basauri, Vizcaya, 1930) para la isla de La Palma se llevará a cabo finalmente. El Ayuntamiento de Garafía ha puesto a disposición del Cabildo de esta isla los terrenos en los que se realizará esta intervención, que altera un espacio natural.

¿Qué propone el reconocido autor vasco con este trabajo? Ibarrola conoció La Palma de la mano del artista Facundo Fierro, de cuya iniciativa surge este proyecto que pretende dejar en la isla la huella de artistas de renombre, como el caso de Agustín Ibarrola. La intervención del artista está planteada en dos espacios, cercanos el uno al otro y ambos en el municipo de Garafía. La primera parte del proyecto se ejecutará en el Barranco de la Luz, en la zona conocida como La Fuente de La Huerta, donde pintará una de las paredes rocosas de dicho barranco, formando un fresco de unos 300 metros cuadrados. El artista empleará pintura al agua en su ejecución.

La segunda fase, denominada “Las Piedras de Ibarrola”, se ubicará sobre la montaña de Los Lisianes. En este llano instalará, dentro de un circulo de 45 metros de diámetro, cinco grandes amontonamientos de piedras secas, con un volumen de 75 metros cúbicos cada una de ellas, empleando en su ejecución material tomado del lugar. La propuesta del artista es pintar estos amontonamientos desde su interior y legar una especie de museo en la naturaleza, que proyecte Garafía al mundo y al turismo internacional.

Los propios vecinos de Garafía han mostrado su malestar por el proyecto, pues el artista vasco ha seleccionado un barranco ya de por sí atractivo, muy visitado al ser atravesado desde Santo Domingo hasta el Tablado por un sendero, y que está considerado como un corredor ecológico. En este sentido, los vecinos prefieren que esta iniciativa se haga, si se tiene que hacer, en otra zona degradada.

Ibarrola versus Manrique

Resulta inevitable no ver paralelismos entre este proyecto y el “caso Tindaya”, y no precisamente por la ascendencia vasca de Ibarrola y Chillida, sino porque en ambos casos, se intenta dotar de sentido artístico a unas realizaciones que afectan al patrimonio cultural y natural de Canarias. Pero quizás resulte más sugerente e inevitable sacar a relucir la radical diferencia que existe entre la concepción que Ibarrola y César Manrique (1919-1992) tienen sobre el paisaje cultural.

La historia de la construcción del territorio de La Palma es la de una comunidad rural que trabaja de forma esforzada, removiendo piedras y acumulándolas con maestría en ciertos puntos para obtener territorios de cultivo, y construyendo una arquitectura sobria, pero funcional. Se trata de un modelo de agricultura, con un extraordinario aporte de ingenio y trabajo humano. Pero la historia contemporánea de La Palma también es el resultado de la expansión platanera, de los trabajos de sorriba, del desarrollo de la construcción, de la eclosión turística, de la decadencia de la agricultura tradicional. El turismo parece el negocio mejor situado para engarzar La Palma a una economía global, y es aquí donde encuentra su acomodo el proyecto de Ibarrola. Sin embargo, mientras esto sucede, la economía palmera permanece estancada con una tasa de paro persistente y unos ingresos por habitantes inferiores al resto del Archipiélago canario, situación que ha provocado una emigración considerable hacia las islas capitalinas.

En el caso de Lanzarote, antes del despegue del turismo buena parte de la población malvivía de la agricultura y la pesca (debido a la aridez y al volcanismo reciente que cubre la Isla), y de la exportación de un parásito de las tuneras (la cochinilla), empleado como tinte. Esta herencia y la armoniosa unión entre naturaleza y cultura marcaron profundamente las vivencias, el pensamiento y la obra de César Manrique. Así quedó reflejado en su compromiso con el paisaje de la Isla, con el disfrute de una geografía peculiar. Manrique desarrolló el concepto de Arte Total al intervenir en disciplinas como la pintura, el paisajismo, la arquitectura o la escultura. Manrique precisó y construyó de forma colectiva un magnífico ejemplo de cómo mirar hacia el futuro y aprender a respetar nuestro territorio y nuestra cultura. Manrique construyó un auténtico paisaje cultural, una imagen vinculada a un territorio, a un lugar concreto, caracterizado por una cultura coherente y estable.

Todos estos postulados se plasman en los Jameos del Agua, en el Mirador del Río o en el restaurante en las Montañas del Fuego. Todos estos lugares forman parte del mapa mental de los habitantes de Lanzarote (y no sólo de los turistas), ya sea por su simbolismo o su belleza. En ellos Manrique aprovechó las oportunidades que brindaba el paisaje, recuperando lugares en desuso o, en algunos casos, con un alto grado de degradación. Y para ello intervino en tubos volcánicos, pero también recuperó terrenos de canteras y vertederos.

Mercantilismo versus conciencia

Frente a esta cosmovisión, el proyecto de Ibarrola no refleja un compromiso con el paisaje de La Palma; el proyecto de Ibarrola antepone su oficio de artista a su conciencia medioambiental; el proyecto de Ibarrola no nace de un verdadero proyecto territorial para La Palma, como sí fue el caso de Manrique para Lanzarote.

El proyecto de Ibarrola, en definitiva, nos lleva a hacernos algunas preguntas básicas al explorar el tema del arte como territorio de resistencia: ¿qué es el arte?, ¿qué es la resistencia?, ¿qué se resiste?, ¿para qué se resiste?, y ¿a qué nos referimos como territorio?

En el mundo moderno/colonial, la resistencia, en su sentido más amplio, quizás deba ser entendida como un esfuerzo por la re-existencia. Es decir, no se trata solamente de una cuestión de negar un poder opresor, sino también, y así lo hizo Manrique, de crear maneras de existir, lo que incluye formas de sentir, de pensar, y de actuar en un mundo que se va construyendo.

El proyecto de Ibarrola carece de conciencia medioambiental, es una simple afirmación del sentir estético y de la apreciación de lo bello por encima de la lógica utilitarista y funcionalista de la modernidad, pero sobre todo, impone una limitación a cualquier esfuerzo de re-existencia. La propuesta de Ibarrola no reclama el arte como territorio, como esfera de reafirmación de la vida, sino que parte de una visión del arte como esfera puramente estética. Y todo esto acontece, paradójicamente, en una isla como La Palma, en uno de los lugares del planeta con mayor concentración de manifestaciones rupestres por metro cuadrado; en un espacio en el que ya los antiguos pobladores indígenas concibieron el territorio y el mundo rupestre como elementos de reafirmación de la vida. Con sus grabados, con sus espirales, los antiguos palmeros perseguían propiciar condiciones naturales favorables, en relación con el agua, con el objetivo de garantizar la abundancia de los recursos naturales sobre los que descansaban sus estrategias de subsistencia.

El paisaje ha sido y es fundamental para la configuración de la memoria personal y colectiva. Cualquier amputación en ese paisaje interiorizado y vivido, supone asimismo una mutilación del yo, del nosotros.