fco.javierAcabo de regresar a la Villa en Gomera y la noticia luctuosa que me espera al abrir el ordenador y reconectar con mi pequeño universo personal es la muerte en Titeroygakat (Titeroygaca escribiría D. Agustín Pallarés) del amigo y compañero Florían Corujo Tejera. Con Florian, como con sus hermanos Antonio y Domingo, compartía las ideas que, sin importar donde militáramos en cada momento, nos unían, como el amor a Canarias con el afán de ver a nuestra tierra libre e independiente; la querencia, heredera de generaciones de emigración interior y exterior, por la otra orilla llamárase Venezuela o Cuba; el aprecio admirativo por nuestro paisanaje, los magos de cualquier isla, fueran mahos, canarios, guanches benahoritas, bimbaches o gomeros y el apego a nuestras costumbres ancestrales.

He dejado fuera a la MÚSICA porque, en lo tocante a ella por mi parte solo puedo expresar admiración. La saga de los Corujo -como he aprendido con las parrafadas laguneras echadas con Domingo al calor de sus clases de timple a sus alumnos como mi esposa- desde el abuelo Juan, el padre Domingo Corujo Brito -un verdadero “jamaiquino” de San Bartolomé al que conocí, ya mayor, en Arrecife en la barbería de su hijo- los tres hermanos, Antonio, Domingo y Florian, han sido auténticos músicos, maestros –y padres- a su vez de nuevos músicos, e innovadores en lo instrumental (ahí está la “guitarra de cola” de Domingo) y conservadores exquisitos de todo nuestro rico acervo popular, no solo de isas folías, malagueñas, seguidillas o saltonas sino de siotes, pasacatres, sorondongos, polkas, mazurcas.... En gran parte, gracias a este esfuerzo conservador de nuestras más antiguas tradiciones, que se remonta a tres generacioners de Corujos, se logró conservar tesoros tales como los Ranchos de Pascua.

Maestro Florián. El pueblo canario sabrá conservar tu legado y recuerdo por lo que, aunque ahora mores en algún lugar cerca de Magec, seguirás vivo en nuestra memoria colectiva y, desde allí, verás algún día ondear libre la bandera de las siete verdes estrellas de la dignidad de esta patria que te despide.

Un abrazo a su esposa Emilia, sus hijos, sus hermanos y sobrinos a los que el recuerdo de la gran persona que fue les debe servir para mitigar el dolor de su pérdida.

Tanemmirt amidi n amddakul Florian.

Francisco Javier González.

Gomera a 4 de mayo de 2017

Wladimiro RodriguezHemos tratado en numerosos artículos los problemas del mundo rural, asociando agricultura y crisis demográfica, ya que tenemos en Canarias más de veinte municipios perdiendo población, con datos alarmantes en lo que llamamos relevo generacional, que no se produce, con menos del 3% de los activos en el campo y el medioambiente. En otro estado de cosas, hacemos referencia a la separación del sistema educativo-formativo y la cultura agraria, que se ha transmitido por la universidad de la vida, abuelos a padres, a hijos a nietos, conocimientos y experiencia básicos en el mundo rural, hoy en crisis.

Este año la lluvia de abril (la que suele salvar las cosechas) coincide con buenas noticias de la Consejería de Agricultura de la Comunidad Autónoma. Nos parece altamente positivo que se plantee un presupuesto con recursos económicos, con propuestas concretas, con nombres y apellidos puestos sobre nuestro territorio, con tiempo y fecha, en la que algo más de 350 jóvenes dispondrán de recursos económicos únicos, siete millones de euros ampliables hasta once, con una prima entre 18.000 y 70.000 euros por joven, con una subvención a la modernización hasta el 75% de la inversión, es decir, garantizándole una cobertura económica para comenzar a hacer surcos en la piel áspera del mundo rural canario, en el que queda mucho por hacer: bancos de tierra, garantía de precios de productos básicos, control sobre las importaciones, etc.

Entendemos que es un paso positivo que tenemos que apoyar, tanto por la cuantía como por la voluntad puesta para motivar la incorporación de jóvenes al mundo rural, ya que, hasta ahora, planteamientos de este tipo carecían de recursos y de voluntad política para su puesta en marcha.

No olvidemos el envejecimiento del campo canario y la baja ocupación que tienen los centros educativos y formativos vinculados a esta actividad, y cómo hemos de leer que los jóvenes que se incorporan a la nueva siembra de campesinos nacen como amapolas en la siembra del trigo, es decir, nacen en territorios en que los cuidados del campo se encuentran mejor. Por ejemplo, no es casualidad que predomine la incorporación de jóvenes en Gran Canaria, Tenerife y La Palma, quedando dicha propuesta de manera testimonial en otras islas, en las que no se siembra casi nada, y en consecuencia las amapolas no nacen porque no hay labradores que siembren cereal.

Preparemos la siembra para los próximos años. Es buena hora, señor consejero y su equipo. Esperemos que esta siembra de campesinos espigue y grane, por el bien de dichos campesinos, y por un futuro de progreso y compromiso con esta tierra, tan necesitada de labradores que siembren sementera e ilusiones, y compromiso con los campos y las demandas de nuestro pueblo.

Hasta las amapolas prefieren las tierras labradas a los campos yermos. La siembra de campesinos es un compromiso con un campo y una sociedad más sostenible y justa.

Jorge DortaNuestros más grandes abuelos tuvieron que enfrentar al extranjero que vino a conquistar estas tierras. Vino el extranjero a ponernos de otro modo, otra palabra, otra creencia, otro Dios y otra justicia. Era su justicia sólo para tener él y despojarnos a nosotros. Era su Dios el oro. Era su creencia su superioridad. Era su palabra la mentira. Era su modo la crueldad. Los nuestros, los mas grandes guerreros se enfrentaron a ellos, grandes peleas hubo entre los naturales de estas tierras para defender la tierra de manos del extranjero. Pero grande era también la fuerza que traía la mano extraña. Grandes y buenos guerreros cayeron peleando y murieron. Las batallas seguían, pocos eran ya los guerreros y las mujeres y niños tomaban las armas de los que caían.

Este párrafo en Canarias nos toca profundamente, pero no es canario, es mexicano. Está tomado prestado de uno de los cuentos del viejo Antonio, de la literatura Zapatista de Chiapas. Pero es nuestro también.

El director general de Patrimonio Cultural del Gobierno canario y profesor del departamento de Prehistoria, Antropología e Historia Antigua en la Universidad de la Laguna, Miguel Ángel Clavijo, sostiene que a su juicio "ni en Canarias ni en América hubo genocidio, puesto que el proyecto imperial español es imperial no colonial”, es decir que la nueva sociedad integró lo aborigen en lo europeo.

Clavijo se basa, entre otras cosas en el libro "Aculturación y etnicidad: el proceso de interacción entre guanches y europeos (siglos XIV-XVI). cuyo autor, según subraya el director general, “documenta la relación total de guanches, que aparecen por un motivo u otro, en documentos vinculados al proceso colonizador y suman nada menos que 879; los guanches que no aparecen en documentos deben ser muchísimos más, miles”.

Confunde este señor mestizaje y aculturación con ausencia de genocidio. Pero para contestarle su argumento volvamos al cuento del Viejo Antonio con cuyo párrafo iniciamos este escrito. El cuento se llama la espada, el árbol, la piedra y el agua, y cuenta como estaban discutiendo por ver cual era la más fuerte. La espada habló primero y dijo "yo soy la más fuerte y puedo destruirlos a todos. Mi filo corta y doy poder al que me toma y muerte al que me enfrenta". El árbol por su parte dijo "¡Mentira!, yo soy el más fuerte, he resistido el viento y la más feroz tormenta". Se pelearon ambos y la espada golpeó y golpeó hasta que derribó el árbol.

Luego le toco el turno a la piedra, que dijo "Yo soy la más fuerte porque soy dura y antigua, soy pesada y llena". La espada golpeó y golpeó y no pudo destruir la piedra pero la dejó hecha pedazos y la espada perdió su filo. Es un empate dijeron y lloraron ambas por lo inútil de su pelea.

A todo esto el agua del arroyo estaba mirando la pelea y no decía nada. Tu eres la más debil dijo la espada y se fue hacia ella estrepitosamente. El agua no resistió el golpe de la espada y los pescados se ahuyentaron. Poco a poco, sin decir nada, el agua fue recuperando su forma, envolvió a la espada y siguió su camino. Pasó el tiempo y la espada empezó a oxidarse dentro del agua. Con pena se retiró la espada del arroyo, sin filo y derrotada.

La espada quedó arrimada en un rincón oscuro, el árbol caído, y la piedra echa trizas, .. pero el arroyo seguía fluyendo y su agua cantando.

Hay veces que tenemos que pelear como espadas frente al animal, hay veces que tenemos que pelear como árbol frente a la tormenta, hay veces que tenemos que pelear como piedras frente al tiempo. Pero hay veces que tenemos que pelear como agua frente a la espada, el árbol o la piedra.

Así hicieron nuestros abuelos- dice el viejo Antonio - Resistieron como el agua resiste los golpes más fieros. Llegó el extranjero con su fuerza, espantó a los débiles, creyó que ganó y al tiempo se fue haciendo viejo y oxidado. Terminó el extraño en un rincón lleno de pena sin entender por qué, si ganó, estaba perdido.

Evidentemente muchos nativos, aquí y en América tuvieron que volverse agua para sobrevivir. El que los españoles dejaran vivir a los nativos no es magnanimidad ni humanismo, algo de lo que el español por lo general carece, sino interes. Evidentemente ni los conquistadores que vinieron a Canarias ni los que fueron a America tenían pensado coger el arado y cultivar la tierra ellos mismos. Necesitaban de mano de obra esclava que lo hiciera por ellos. Necesitaba población que cultivase la tierra y pagase impuestos.

Los conquistadores vinieron a por el botin, en Canarias no había oro y plata como en America, lo que había era esclavos y orchilla (empelada en la elaboración de tintes). A eso vinieron, no nos engañemos.

En Canarias se ensaya lo que después sería el manual para la conquista de America. El primer punto del manual es el uso del terror, tal y como documenta Antonio Espino Lopez de la Universidad Autónoma de Barcelona en su articulo "Granada, Canarias, América, el uso de prácticas aterrorizantes en la praxis de tres conquistas 1482-1557", porque solo a través del terror los pocos pueden dominar a los muchos.

El segundo punto es divide y gobierna, pon a las tribus unas contra otras, o a las clases sociales unas contra otras como hicieron en Tenerife poniendo contra Benchomo y prometiendo una revolución social a las clases plebeyas que nunca cumplieron pero que tuvo como consecuencia el desmoronamiento del orden social de las sociedades nativas y, por tanto, de su capacidad de resistencia. Lo mismo hicieron en Mexico contra Moctezuma y el Imperio Azteca.

El tercer punto del manual es la captura de la cabeza de la sociedad nativa, llamese Tenesor Semidan (más conocido como Fernando Guanarteme), Moctezuma en Mexico o Atahualpa en el Imperio Inca. Una vez capturada la cabeza usurpamos la legitimidad casándonos con las princesas. Arminda Semidan, las hijas de Tenesor Semidan, el rapto de Tenesoya, el casamiento de las princesas guanches, el casamiento con las princesas guaraníes, Malinche en Mexico con Hernan Cortés, etc, etc, etc...

El cuarto punto es poner a la población superviviente a trabajar para mantenerte, aprovechando para ello cualquier institución nativa existente para explotarlos, como la Mita en Perú, y añadir otras instituciones como la encomienda y el reparto. Eran formas de disimular la esclavitud, ya que el Vaticano, y concretamente el Papa Borgia, habia otorgado una serie de privilegios a los Reyes Católicos a condición de que estos ayudaran a evangelizar. Por tanto no podian esclavizar si no habian sido capturados en buena guerra y habia que inventarse algo que permitiera esclavizarlos y explotarlos pero manteniendo las apariencias de misión evangelizadora. Así nace la encomienda y el repartimiento en la que los nativos tienen que trabajar como esclavos para pagar que el colono los evangelice en la fé.

El quinto punto es si tengo suerte encuentro otras riquezas como oro, plata, tintes o lo que sea. Pero esto es secundario. Lo principal era el trabajo indígena para abastecer la colonia y llenar los bolsillos de los colonizadores, y para eso no se los podían cargar a todos ya que alguien tenia que trabajar. Eso si, instauraron un sistema basado en el privilegio, un sistema de clases basado en el color de piel. Esto explica por ejemplo que en el Paraguay, donde no hay riquezas minerales, se establecieran colonias agrícolas que perduraron varios siglos.

El mestizaje también se ha sobredimensionado. Cierto que se casaron con lagunas princesas indígenas, ya que de alguna forma tenían que legitimizar su usurpación, pero en una sociedad organizada en clases según su color de piel, generalmente los castellanos se casaban entre ellos. En Canarias por ejemplo, Garcia Talavera ha demostrado que el mestizaje indígena se produjo más con los portugueses que con los castellanos. Por eso un tercio de los apellidos canarios actuales son portugueses. Si bien es cierto que también se casaron con las princesas indígenas, como Masequera, Arminda, etc...

Los aborígenes canarios de Gran Canaria y Tenerife si sufrieron genocidio. Al igual que en América, las enfermedades mataron a una gran parte de la población. La modorra de Tenerife, que causó estragos, es bien conocida. La crónica de Sedeño habla de una "modorra" en Gran Canaria que mato a dos de cada tres guerreros. Las tradiciones orales de ambas islas hablan de envenenamiento de las aguas por parte de los castellanos.

Ademas en Gran Canaria se usaron técnicas de terror como el destruir los cultivos, quemar palmerales y bosques o echar perros de guerra sobre mujeres y niños en una guerra que duró mas de cinco años. La tradición oral también habla de amputaciones de narices, orejas, lenguas, pies o manos. Gran Canaria fue una guerra de aniquilación, posiblemente la mas dura y prolongada de todo el archipiélago.

En la Gomera tenemos lo sucedido con la rebelión de los gomeros donde se cargaron a la población masculina de dos cantones completos, la mitad de la isla. Esta documentadas los asesinatos, amputaciones, empalamientos y ahogamientos.

En ciertas partes de Tenerife también se uso el terror, especialmente en las comarcas de Daute e Icod, que no fueron de paces. La tradición oral habla de barbaridades cometidas contra los bandos de adeje y abona en el campo de concentración de los cristianos tras la batalla de los magotes en Adeje. Violaciones, amputaciones, asesinatos,..etc....

El Lanzarote las crónicas también hablan de la matanza de la práctica totalidad de los varones nativos. De la Palma, Fuerteventura y del Hierro hay pocas noticias y desconozco si algo se guarda en la tradición oral. En cualquier caso fueron conquistas cortas comparadas con las de Tenerife y Gran Canaria que duraron varios años. Pero otras fuentes como Bartolome de las Casas y su libro Brevisima Descripción de la Destrucción de Africa, nos cuenta como esas islas, al igual que las demás, estuvieron sometidas durante muchas décadas a asaltos europeos en busca de esclavos.

Ademas tenemos la venta de parte de la población como esclavos y la represión posterior a la cultura y creencias que supone un etnocidio que dura hasta nuestros días. Evidentemente no los mataron a todos, de la misma forma que en el holocausto no mataron a todos los judios, o que en el genocidio armenio tampoco mataron a todos los armenios. En Canarias hubo y hay supervivencia aborigen y mestizaje, más de la mitad de la población actual tiene genes nativos según los estudios de ADN, pero usar la supervivencia nativa para negar el genocidio es ingenuo o directemente manipulador.

reneCuando la cuerda asesina del poder del dinero cegó las vidas de los anarquistas Engel, Fisher, Parsons, Spice y Lingg, más conocidos como “Los Mártires de Chicago”, el mundo cambió para siempre. No en vano trabajadores y trabajadoras a lo largo y ancho del mundo celebran ese día como el suyo propio y reivindican en él, el fin de la explotación y el lugar que les corresponde en la historia.

No obstante, el recuerdo colectivo del Primero de Mayo y de la lucha de los/as obreros/as de la Plaza de Haymark se centra casi de manera exclusiva en la jornada de ocho horas de trabajo. De hecho, el movimiento obrero a partir de entonces, a través de su forma más legítima de organización que son los sindicatos, se ha centrado casi de manera exclusiva en esas ocho horas, es decir que la lucha se ha dado en enfrentar a la patronal en cómo se distribuyen, cómo se pagan y en qué condiciones se realizan las horas de trabajo cuando, probablemente el campo de lucha más importante no sean esas sino, las otras ocho horas, que se lograron arrebatarle al patrón para que con ellas, el trabajador o la trabajadora pueda hacer lo que viera conveniente.
Pongámonos en la situación de un/a obrero/a de la revolución industrial, con una jornada laboral de entre 14 y 16 horas, vale decir que, su tiempo de vida se dividía, casi por completo, entre trabajar y dormir, sin que por ello se garantice siquiera las necesidades vitales básicas de las familias de la clase trabajadora. Este esquema, implicaba la alienación total de la vida de los obreros y obreras al no dejarles tiempo alguno no solamente para dedicarle a la familia, sino menos aún para formarse, instruirse y reflexionar sobre su misma situación de vida. Es por eso que la idea de una jornada dividida en tres, ocho horas para dormir, ocho para trabajar y ocho para “vivir” no es una mera demanda reformista, sino que implica arrebatarle al empresario ocho horas de la vida del trabajador o trabajadora, para que este pueda con ellas, dedicarlas a lo que quiera, lo cual puede incluir, actividades como el arte, la lectura y la reflexión que cambien por completo su percepción de la vida y eleven su nivel de conciencia.
A partir de ese momento, las clases dominantes, además de la batalla en los centros de trabajo por las condiciones en que se desarrollan las ocho horas laborales, han dado una batalla sin cuartel para volver a alienar y controlar las otras ocho horas libres de la clase trabajadora. Toda la industria del cine, la televisión y el entretenimiento en general está en tanto, orientada a la alienación por embrutecimiento y consumo de los trabajadores y trabajadoras para que estas horas de vida, lejos de servirles para elevar su grado de conciencia sirvan para afianzar en nosotros y nosotras como clase los valores e intereses del sistema, convirtiendo paradójicamente a los/as mismos/as obreros/as en los/as mayores defensores/as del sistema capitalista.
En general, salvo honrosas excepciones, los sectores movilizados y organizados de la clase trabajadora, no hemos dado la importancia debida a esta batalla ideológica por el control de esas otras ocho horas, y cuando nos hemos venido a dar cuenta de su importancia, nos vemos ante una maquinaria de alienación tan gigantesca y multimillonaria que, nos resulta una batalla enormemente desigual pero que, de todos modos será probablemente la clave para revertir el dominio capitalista a nivel mundial.
Hoy se pueden dar el lujo de, progresivamente y con su propaganda, volvernos a arrebatar horas para el trabajo sin que hagamos mayor resistencia, dado que nuestras horas de vida no laboral se dividen en dormir y consumir hasta el hartazgo toneladas de propaganda del sistema, orientada a anular cualquier espíritu crítico, a fomentar un individualismo que para los/as empobrecidos/as resulta suicida, desestructurando cualquier vinculo de relación basada en la solidaridad y ayuda mutua, para reemplazarlo por un “sálvese quien pueda” que, cual si se tratase de uno de esos reality shows donde triunfa el que elimina al resto, peleamos entre trabajadores y trabajadoras y aspiramos a parecernos a los/as supuestos/as triunfadores/as que por supuesto y con las cartas debidamente marcadas, son siempre los/as mismos/as.
Recuperar las ocho horas de vida para la lucha, para soñar, para existir...
En esta batalla desigual para que la clase trabajadora recupere estas ocho horas enajenadas por el capital a través del coctel explosivo que, combina televisión basura, cine de Hollywood, pornografía, consumismo y violencia gratuita, aunque parezca ilusorio, la principal arma que tenemos es, fue y será el arte.
El arte es como expresión del ansia de libertad del ser humano y su comunidad, debe ser arrancado de las garras del mercado que a título de “industria cultural” intenta desvirtuarlo y convertirlo en mercancía para devolvérselo a las clases populares, hay que inundar nuestros barrios de teatro callejero, de conciertos y murales. Hay que recuperar la tradición de los ateneos, llenar las paredes de poesía. Si los medios masivos de comunicación nos cierran el paso, nuestra comunicación alternativa, sin despreciar las radio comunitarias y los portales de internet, debe tener la capacidad de tomar el territorio que siempre ha sido de la clase trabajadora y que ha dinamizado al movimiento obrero y popular, este no es otro que la calle.
Y en la calle nada abre más la mente a otras ideas, nada construye pensamiento crítico y rebeldía como el arte, pero hay que sacarlo de nuestros típicos lugares de encuentro, de nuestros reductos para “intelectuales de izquierda” y dejar que florezca como hierba rebelde abriendo grietas en el asfalto.

Ruyman

 

Origen de la conmemoración

Los hechos que dieron lugar a esta celebración están contextualizados en los albores de la Revolución Industrial en los Estados Unidos. A fines del siglo XIX Chicago era la segunda ciudad en número de habitantes de EE. UU. Del oeste y del sudeste llegaban cada año por ferrocarril miles de ganaderos desocupados, creando las primeras villas humildes que albergaban a cientos de miles de trabajadores. Además, estos centros urbanos acogieron a emigrantes llegados de todo el mundo a lo largo del siglo XIX.

 

La reivindicación de la jornada laboral de 8 horas de trabajo

Fotografía de un taller de Indiana, Estados Unidos, de Lewis Hine, 1908. Las malas condiciones laborales de los trabajadores en plena Revolución Industrial contribuyeron al surgimiento del movimiento obrero y sus reivindicaciones

Una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores era la jornada de ocho horas. Uno de los objetivos prioritarios era hacer valer la máxima de: «ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso».1 En este contexto se produjeron varios movimientos; en 1829 se formó un movimiento para solicitar a la legislatura de Nueva York la jornada de ocho horas. Anteriormente existía una ley que prohibía trabajar más de 18 horas, «salvo caso de necesidad». Si no había tal necesidad, cualquier funcionario de una compañía de ferrocarril que hubiese obligado a un maquinista o fogonero a trabajar jornadas de 18 horas diarias debía pagar una multa de 25 dólares.

La mayoría de los obreros estaban afiliados a la Noble Orden de los Caballeros del Trabajo, pero tenía más preponderancia la American Federation of Labor (Federación Estadounidense del Trabajo), inicialmente socialista (aunque algunas fuentes señalan su origen anarquista). En su cuarto congreso, realizado el 17 de octubre de 1884, ésta había resuelto que desde el 1 de mayo de 1886 la duración legal de la jornada de trabajo debería ser de ocho horas, yéndose a la huelga si no se obtenía esta reivindicación y recomendándose a todas las uniones sindicales que tratasen de hacer leyes en ese sentido en sus jurisdicciones. Esta resolución despertó el interés de las organizaciones, que veían la posibilidad de obtener mayor cantidad de puestos de trabajo con la jornada de ocho horas, reduciendo el paro.

En 1868, el presidente Andrew Johnson promulgó la llamada Ley Ingersoll,2 estableciendo la jornada de ocho horas. Al poco tiempo, diecinueve estados sancionaron leyes con jornadas máximas de ocho y diez horas, aunque siempre con cláusulas que permitían aumentarlas a entre 14 y 18 horas. Aun así, debido a la falta de cumplimiento de la Ley Ingersoll, las organizaciones laborales y sindicales de EE. UU. se movilizaron. La prensa generalista de Estados Unidos, reaccionaria y alineándose con las tesis empresariales, calificaba el movimiento como «indignante e irrespetuoso», «delirio de lunáticos poco patriotas», y manifestó que era «lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo».3

 

El día 1 de mayo, la huelga:

El 1 de mayo de 1886, 200 000 trabajadores iniciaron la huelga mientras que otros 200 000 obtenían esa conquista con la simple amenaza de paro.

En Chicago, donde las condiciones de los trabajadores eran mucho peor que en otras ciudades del país, las movilizaciones siguieron los días 2 y 3 de mayo. La única fábrica que trabajaba era la fábrica de maquinaria agrícola McCormick que estaba en huelga desde el 16 de febrero porque querían descontar a los obreros una cantidad de sus salarios para la construcción de una iglesia. La producción se mantenía a base de esquiroles. El día 2, la policía había disuelto violentamente una manifestación de más de 50 000 personas y el día 3 se celebraba una concentración en frente de sus puertas; cuando estaba en la tribuna el anarquista August Spies, sonó la sirena de salida de un turno de rompehuelgas. Los concentrados se lanzaron sobre los scabs (amarillos) comenzando una pelea campal. Una compañía de policías, sin aviso alguno, procedió a disparar a quemarropa sobre la gente produciendo 6 muertos y varias decenas de heridos.

El periodista Adolf Fischer, redactor del Arbeiter Zeitung, corrió a su periódico donde redactó una proclama (que luego se utilizaría como principal prueba acusatoria en el juicio que le llevó a la horca) imprimiendo 25 000 octavillas. La proclama decía:

“Trabajadores: la guerra de clases ha comenzado. Ayer, frente a la fábrica McCormik, se fusiló a los obreros. ¡Su sangre pide venganza!

¿Quién podrá dudar ya que los chacales que nos gobiernan están ávidos de sangre trabajadora? Pero los trabajadores no son un rebaño de carneros. ¡Al terror blanco respondamos con el terror rojo! Es preferible la muerte que la miseria.

Si se fusila a los trabajadores, respondamos de tal manera que los amos lo recuerden por mucho tiempo.

Es la necesidad lo que nos hace gritar: ¡A las armas!.

Ayer, las mujeres y los hijos de los pobres lloraban a sus maridos y a sus padres fusilados, en tanto que en los palacios de los ricos se llenaban vasos de vino costosos y se bebía a la salud de los bandidos del orden...

¡Secad vuestras lágrimas, los que sufrís!

¡Tened coraje, esclavos! ¡Levantaos!

La proclama terminaba convocando un acto de protesta para el día siguiente, el cuatro, a las cuatro de la tarde, en la plaza Haymarket. Se consiguió un permiso del alcalde Harrison para hacer un acto a las 19.30 en el parque Haymarket. Los hechos que allí sucedieron son conocidos como la Revuelta de Haymarket.

 

La revuelta de Haymarket

Uno de los más célebres grabados de la revuelta de Haymarket, que muestra, de forma inexacta, a Fielden dirigiéndose al público al mismo tiempo que estalla el explosivo y empiezan los disturbios.

Artículo principal: Revuelta de Haymarket

Se concentraron en la plaza de Haymarket más de 20 000 personas que fueron reprimidas por 180 policías uniformados. Un artefacto explosivo estalló entre los policías produciendo un muerto y varios heridos. La policía abrió fuego contra la multitud matando e hiriendo a un número desconocido de obreros.

Se declaró el estado de sitio y el toque de queda deteniendo a centenares de trabajadores que fueron golpeados y torturados, acusados del asesinato del policía.

Estos hechos represivos fueron apoyados por una campaña de prensa con citas como:

Qué mejores sospechosos que la plana mayor de los anarquistas. ¡A la horca los brutos asesinos, rufianes rojos comunistas, monstruos sanguinarios, fabricantes de bombas, gentuza que no son otra cosa que el rezago de Europa que buscó nuestras costas para abusar de nuestra hospitalidad y desafiar a la autoridad de nuestra nación, y que en todos estos años no han hecho otra cosa que proclamar doctrinas sediciosas y peligrosas!

La Prensa reclamaba un juicio sumario por parte de la Corte Suprema, responsabilizando a ocho anarquistas y a todas las figuras prominentes del movimiento obrero.

El 21 de junio de 1886, se inició la causa contra 31 responsables, que luego quedaron en ocho. Las irregularidades en el juicio fueron muchas, violándose todas las normas procesales en su forma y fondo, tanto que ha llegado a ser calificado de juicio farsa. Los juzgados fueron declarados culpables. Tres de ellos fueron condenados a prisión y cinco a muerte, los cuales serían ejecutados en la horca. El detalle de las condenas es el siguiente:

Prisión

Samuel Fielden, inglés, 39 años, pastor metodista y obrero textil, condenado a cadena perpetua.

Oscar Neebe, estadounidense, 36 años, vendedor, condenado a 15 años de trabajos forzados.

Michael Schwab, alemán, 33 años, tipógrafo, condenado a cadena perpetua.

A muerte

George Engel, alemán, 50 años, tipógrafo.

Adolf Fischer, alemán, 30 años, periodista.

Albert Parsons, estadounidense, 39 años, periodista, esposo de la mexicana Lucy González Parsons aunque se probó que no estuvo presente en el lugar, se entregó para estar con sus compañeros y fue juzgado igualmente.

August Vincent Theodore Spies, alemán, 31 años, periodista.

Louis Lingg, alemán, 22 años, carpintero para no ser ejecutado se suicidó en su propia celda.

Las condenas fueron ejecutadas el 11 de noviembre de 1887.3 José Martí, que en ese tiempo estaba trabajando como corresponsal en Chicago para el periódico argentino La Nación lo narro así;

...salen de sus celdas. Se dan la mano, sonríen. Les leen la sentencia, les sujetan las manos por la espalda con esposas, les ciñen los brazos al cuerpo con una faja de cuero y les ponen una mortaja blanca como la túnica de los catecúmenos cristianos. Abajo está la concurrencia, sentada en hilera de sillas delante del cadalso como en un teatro... Firmeza en el rostro de Fischer, plegaria en el de Spies, orgullo en el del Parsons, Engel hace un chiste a propósito de su capucha, Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora». Les bajan las capuchas, luego una seña, un ruido, la trampa cede, los cuatro cuerpos caen y se balancean en una danza espantable...3

Los sucesos de Chicago además costaron la vida de muchos trabajadores y dirigentes sindicales; no existe un número exacto, pero fueron miles los despedidos, detenidos, procesados, heridos de bala o torturados. La mayoría eran inmigrantes europeos: italianos, españoles, alemanes, irlandeses, rusos, polacos y de otros países eslavos.

Consecución de la jornada laboral de ocho horas

Karl Marx y Friedrich Engels, en la década de 1880, intelectuales clave en establecer las bases del socialismo científico y el marxismo, pilares fundamentales de una parte significativa del movimiento obrero

A finales de mayo de 1886 varios sectores patronales accedieron a otorgar la jornada de 8 horas a varios centenares de miles de obreros. El éxito fue tal, que la Federación de Gremios y Uniones Organizadas expresó su júbilo con estas palabras: «Jamás en la historia de este país ha habido un levantamiento tan general entre las masas industriales. El deseo de una disminución de la jornada de trabajo ha impulsado a millones de trabajadores a afiliarse a las organizaciones existentes, cuando hasta ahora habían permanecido indiferentes a la agitación sindical».

La consecución de la jornada de 8 horas marcó un punto de inflexión en el movimiento obrero mundial. El propio Federico Engels en el prefacio de la edición alemana de 1890 de El manifiesto comunista dice:

Pues hoy en el momento en que escribo estas líneas, el proletariado de Europa y América pasa revista a sus fuerzas, movilizadas por vez primera en un solo ejército, bajo una sola bandera y para un solo objetivo inmediato: la fijación legal de la jornada normal de ocho horas, proclamada ya en 1866 por el Congreso de la Internacional celebrado en Ginebra y de nuevo en 1889 por el Congreso obrero de París. El espectáculo de hoy demostrará a los capitalistas y a los terratenientes de todos los países que, en efecto, los proletarios de todos los países están unidos. ¡Oh, si Marx estuviese a mi lado para verlo con sus propios ojos!

Consolidación y extensión durante el siglo XX.

Tras los sucesos en Estados Unidos, la Segunda Internacional dio un gran impulso a los intentos por convertir el 1º de mayo en un día festivo, siempre reivindicando simultáneamente la reducción a ocho horas de la jornada laboral. En 1904, la II Internacional reunida en Ámsterdam pidió a «todos los partidos, sindicatos y organizaciones socialdemócratas luchar energéticamente en el Primero de Mayo para lograr el establecimiento legal de la jornada de 8 horas y que se cumplieran las demandas del proletariado para conseguir la paz universal». Al mismo tiempo el congreso hizo «obligatoria a las organizaciones proletarias de todos los países dejar de trabajar el 1 de mayo, siempre que fuera posible y sin perjuicios para los trabajadores».6 De esta forma, en todo el mundo las organizaciones trataron de hacer del Primero de Mayo un día festivo oficial en honor a la clase obrera, lo cual se logró paulatinamente en la mayoría de países.

La bandera roja con la hoz y el martillo, símbolo tradicional de los partidos comunistas en el mundo, y antiguamente de la URSS. Representa al campesinado y a los trabajadores industriales, respectivamente.

En Europa durante la segunda década del siglo se fueron sucediendo algunos hitos. El 23 de abril de 1919, el senado de Francia ratificó la jornada laboral de ocho horas e hizo que por primera vez el 1 de mayo de 1919 fuera un día no laborable. Dos meses antes en España, la célebre huelga de La Canadiense, dirigida por los movimientos anarquistas en Barcelona, había conseguido que se aprobara en todo el país el Decreto de la jornada de ocho horas de trabajo,7 haciendo de España el primer país de Europa en promulgar esta reivindicación,8 9 si bien años después, entre 1923 y 1930, el día del trabajo se celebró sin manifestaciones, debido a la privación de este derecho durante la dictadura militar del general Primo de Rivera, aunque de 1931 a 1936, durante la República, se conmemoró en las principales ciudades españolas.10 8

Manifestación del Primero de Mayo de 1950 en Berlín Este, República Democrática Alemana.

Tras la Segunda Guerra Mundial y la adopción del socialismo como sistema económico en numerosos países de Europa y Asia, y más tarde en África y América, se dio un nuevo impulso al Día de los Trabajadores, al tiempo que en los países capitalistas de Europa, la influencia de los partidos de izquierdas crecía, y con ellos las celebraciones en este día. Por tanto, el Primero de Mayo se convirtió durante la segunda mitad del siglo XX en un día de grandes celebraciones oficiales, manifestaciones populares y desfiles militares en países como la Unión Soviética —donde se hicieron célebres los grandes desfiles frente al Kremlin de Moscú y el mausoleo de Lenin,11 la República Democrática Alemana o China. En 1954, el papa Pío XII declaró el 1 de mayo festividad de San José Obrero, en la Plaza de San Pedro de Roma, añadiendo un mensaje católico a este día, y abriendo un nuevo concepto de "obreros católicos", con reivindicaciones sociales y fe, siempre en oposición a los métodos e ideas de organizaciones comunistas, y socialistas, principales organizadores de la celebración y hostiles en general a la religión. Por contra, sobre todo en Estados Unidos se desalentaron tanto desde las empresas como desde el gobierno las celebraciones del 1º de mayo, para evitar una mayor influencia de los partidos y sindicatos de izquierda en el país en plena Guerra Fría con el bloque socialista. En Portugal por ejemplo, el Día Internacional de los Trabajadores se comenzó a celebrar libremente tras el triunfo de la Revolución de los claveles el 25 de abril de 1974 y en España no se celebró entre 1939 y 1977, durante la dictadura de Francisco Franco.

Debido al clima de reivindicación por un lado y la división del mundo por otro durante la segunda mitad del siglo XX, las celebraciones del Día Internacional de los Trabajadores derivaron en algunas ocasiones en numerosos enfrentamientos, disturbios y masacres, que provocaron o fueron motivo de cambios políticos con relevancia nacional e internacional en algunos casos.

Mapa del mundo, diviendo a los países según el estatus del 1º de mayo como día de los trabajadores:

     El día de los trabajadores cae o puede caer el 1 de mayo.

     Hay otro festivo oficial el 1 de mayo.

     El 1 de mayo no es festivo, pero se celebra el día de los trabajadores en otra fecha.

     No hay celebración del día de los trabajadores, ni el 1 de mayo ni en otra fecha.

Por ejemplo, en Turquía se produjo el 1 de mayo de 1977 la masacre de la Plaza Taksim en Estambul, con un saldo de decenas de muertos;12 la masacre se produjo en medio de clima de enfrentamiento entre izquierda y derecha a lo largo de toda la década de 1970 que finalizó con el golpe de Estado de 12 de septiembre de 1980.

Siglo XXI y actualidad

En la actualidad, muchos países rememoran el Primero de Mayo como el origen del movimiento obrero moderno. Hay algunos que no lo hacen, siendo en general países de colonización británica, como los Estados Unidos de América y Canadá, que celebran el Labor Day (Día del Trabajo) el primer lunes de septiembre; Nueva Zelanda, el cuarto lunes de octubre. En Australia, cada estado federal decide la fecha de celebración: el primer lunes de octubre en el Territorio de la Capital Australiana, Nueva Gales del Sur y Australia Meridional; el segundo lunes de marzo, en Victoria y Tasmania; el primer lunes de marzo, en Australia Occidental; y el primero de mayo en Queensland y el Territorio del Norte. Debido a que la festividad tiene un carácter oficial en muchos países, actualmente parte de la población continúa participando en las celebraciones y sus reivindicaciones, mientras que otra parte toma el día de descanso para actividades de ocio, etc.

FranciscoNi que decir tiene que en la Administración pública hay muchos profesionales que ejercen sus funciones desde las buenas prácticas de su profesión y desarrollan con celo su actividad. Pero hemos visto en los procesos judiciales por corrupción que muchos también actúan con conciencia de ciudadanos. Bueno, algunos que lean esto pueden decirme que ya el ejercicio de la buena práctica es ejercer de ciudadano. Sí, efectivamente, pero hay algo más, que sólo emerge en situaciones críticas y determinadas: cuando observas que lo que está ocurriendo afecta al interés general y altera la legalidad o el buen hacer. Ahora bien, se presupone que el medidor de estas situaciones determinadas es muy personal, pero tienen en común una vivencia, y es que la conciencia del profesional es violentada. Y luego, cuando los asuntos llegan al terreno judicial, ya se sabe, el más débil de la cadena carga con la prueba, pero el fuerte, "no sé", "no recuerdo, ha pasado tiempo desde los hechos", "no era mi función", "venía con todos los informes favorables", o le aparecen nuevas enfermedades. Por lo tanto, el umbral de tolerancia a lo que se ve, a lo que se oye, a lo que se lee, o a lo que se firma, y a lo que se calla, es muy variable, generalmente, proporcional a cuantas situaciones pueden presentarse en el desarrollo de la actividad y más aún, se rompe cuando la verdad de la memoria es salpicada en la ausencia de conocimiento. El gestor actúa como si los que estuvieran alrededor suyo hubiesen llegado a ese espacio por primera vez, cuando el último en llegar ha sido él. La sociedad actual necesita de ejemplos de compromiso, de defensa del bien común, desde dentro de la burocracia administrativa, como diría Weber, y más aún, cuando parece que no hay valores. Y esos ejemplos también se han venido produciendo. Digamos que el bien común pertenece a la ciudadanía. 

Los profesionales no se deben ni al lobby de turno ni a sus gestores. Pero es verdad que a veces aspiran a ascender en sus responsabilidades y en su categoría profesional, y les lleva a ser más comedidos, a esperar, a dar más tiempo a la inoperancia, aunque lo sepan. Sin embargo, esta posición a veces les puede comprometer; por ejemplo: imaginen un arquitecto o un ingeniero que tuviera que dar el visto bueno a un proyecto donde sabe que hay una operación fraudulenta. Él lo sabe y lo denuncia a su jefe, pero él tiene que firmar. Lo he vivido en mi consulta y acuden rotos por la encrucijada ética en la que otros le hacen vivir. O el médico que trabaja en urgencias y porque no reúnen condiciones las instalaciones ni cuenta con personal suficiente somete a sus pacientes a sujeción física, vulnerando sus derechos. Lo denuncia a sus responsables y no hacen nada, continuando todo igual. Verdad es que al comunicarlo a sus jefes superiores ya ha actuado como profesional, pero ser ciudadano exige algo más, ¿no les parece? El profesional no debe identificarse a sí mismo con la institución, aunque debe ser leal a ella, pero leal precisamente no es callar, es ejercer el derecho a la libertad de expresión, maniatado hoy día por todo lados, más aún en un clima de mucha incertidumbre.

Miren lo que puede ocurrir cuando un profesional olvida que su lealtad no es a la institución sino al ciudadano. Suele ocurrir que la mayoría de quienes reconocían haber participado en horribles crímenes contra la Humanidad manifiestan ante los tribunales haber actuado por órdenes; pero no se opusieron a casi ninguno de los horrores implícitos en sus acciones de guerra. Algunos de ellos declararon luego que no podían hacer otra cosa, y especialmente, que tenían miedo. En la sociedad, cuando los funcionarios coraje denuncian, ya sea un interventor, una técnico, un gerente, etc, suelen sufrir la venganza de aquellos a quienes han denunciado, y son arrinconados con demandas pagadas, paradójicamente, con el dinero público que ellos defienden. Lo peor es que los compañeros de trabajo miran para otro lado, por diversas circunstancias. ¿Y qué no será lo que sucede a una escala inferior, en lo cotidiano? Somos capaces de argumentar cualquier cosa. Muchos sobrevivirían sin mirar hacia otro lado si tuvieran una instancia u órgano superior al que elevar sus informes de ilegalidad y si además supieran que serán protegidos de presiones y amenazas.

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El ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife agravia la figura de Secundino Delgado

La escultura de Secundino Delgado, precursor del nacionalismo Canario, periodista y activista obrerista de Canarias, ubicado en el parque de su mismo nombre del barrio santacrucero de Salamanca, sufre desde hace meses un ostensible abandono y suciedad. El  grupo de gobierno municipal  de  Santa Cruz de Tenerife, prolonga por tanto este deplorable agravio a una figura histórica excepcional y especialmente emblemática para el conjunto de canarios por su decidida lucha por la libertad de Canarias y contra la postergación que las islas  de mano de los gobiernos de España. El entorno del busto, presenta similar y repulsivo y sucio aspecto. Este proceder contrasta con el celo que Coalición Canaria dispensa a personajes vinculados al militarismo y a gestas bélicas del colonialismo.