Un 17% de subida salarial para los próximos cuatro años, además de clausulas contra la precariedad laboral y especialmente para las camareras de piso, son las mejoras que destacan en el Convenio Colectivo  del sector de Hostelería del archipiélago Balear firmado recientemente por CC.OO, UGT y la patronal. Por contra, las clausula de convenio del mismo sector en Canarias, cuantifica la revisión para el mismo periodo cuatrienal en un miserable 5,75%.  Ante esta contradictoria realidad, surgen las preguntas de perogrullo del por qué los mismos sindicatos utilizan tan diferente raseros en el trato a los trabajadores de ambos archipiélagos, pero también cómo es posible que las mismas firmas hosteleras, (además de la cavernícola patronal canaria) y en contraste con lo que hacen en Las Baleares, mantengan tal salvaje y egoísta forma de entender el reparto de la riqueza y los beneficios que generan sus empleados.  Para mayor escándalo, los beneficios empresariales de la hostelería, son mayores en Canarias que en el archipiélago del Mediterráneo. Y todavía hay algunos que se escandalizan cuando, acertadamente, se denomina colonial la situación económica de Canarias.

Juan Brito

Juan Brito nos deja un valioso legado de actividad cultural y patrimonial

El miércoles, 14 de febrero, falleció el singular lanzaroteño, Juan Brito, un pastor y agricultor que complementó de forma autodidacta con un destacado trabajo de recuperación y promoción de la historia y el patrimonio cultural de su isla. Nacido en el municipio de Tinajo hace ahora 98 años, su prolífera actividad se extendió por los campos de varias ramas de la artesanía, de la arqueología, la investigación y el folklore, habiéndonos dejado un amplio legado para el conocimiento y la preservación de la identidad y la cultura de su isla y del Archipiélago.

Juan Brito, recibió en el año 2003 la Medalla de Oro de Canarias por la defensa de las tradiciones del País Canario.