No hace mucho Clavijo utilizaba durante sus viajes al exterior los bajos salarios de los trabajadores canarios como reclamo para que los empresarios foráneos invirtieran en Canarias. Esos miserables salarios que son la consecuencia de la desaforada concentración de beneficios de las empresas que en Canarias ni pagan ni crean empleo, produce ahora tardía e inesperadamente la atención de Clavijo para, cariñosamente, aconsejar a la patronal que pague algo más a sus empleados.  La reacciones de la avariciosa y cavernaria patronal asentada en las islas no se he hecho esperar con perlas tales como que antes de incrementar los sueldos, el gobierno tiene que adjudicarles mayor número de servicios provenientes de lo público, o aquella otra, de que es una falacia que en Canarias hayan tantos pobres como dicen los indicadores y estudios. Pocas horas después el mismo  gobierno que ha promovido y animado la despreciable actitud empresarial, reconocía que tras haber iniciado una campaña inspectora, cerca de la cuarta parte de los trabajadores de las islas soportan condiciones abusivas e ilegales impuestas por la patronal. Vamos, que no sólo la mayoría de la clase empresarial en Canarias paga los perores salarios y acumula los más altos beneficios, sino que además la actividad delictiva y el desprecio por los derechos humanos y laborales se confirma como su enfermizo modus operandi.

Juan Brito

Juan Brito nos deja un valioso legado de actividad cultural y patrimonial

El miércoles, 14 de febrero, falleció el singular lanzaroteño, Juan Brito, un pastor y agricultor que complementó de forma autodidacta con un destacado trabajo de recuperación y promoción de la historia y el patrimonio cultural de su isla. Nacido en el municipio de Tinajo hace ahora 98 años, su prolífera actividad se extendió por los campos de varias ramas de la artesanía, de la arqueología, la investigación y el folklore, habiéndonos dejado un amplio legado para el conocimiento y la preservación de la identidad y la cultura de su isla y del Archipiélago.

Juan Brito, recibió en el año 2003 la Medalla de Oro de Canarias por la defensa de las tradiciones del País Canario.